León, Guanajuato, 10 de junio de 2026.- La logística se ha convertido en uno de los factores que definirán la competitividad de la industria automotriz mexicana durante los próximos años. En un entorno marcado por el nearshoring, la revisión del T-MEC, la presión sobre las cadenas de suministro y la necesidad de una mayor trazabilidad, la capacidad para mover vehículos, autopartes e insumos de manera eficiente será tan importante como la propia manufactura.
De acuerdo con el Mapeo de Logística Automotriz en México 2026 elaborado por Cluster Industrial B2B, el país cuenta con una red de 1,159 proveedores especializados en logística y supply chain automotriz, además de una infraestructura marítima, aérea y terrestre que continúa expandiéndose para responder a las nuevas exigencias del sector.
Durante el primer trimestre de 2026, México produjo 969,294 vehículos ligeros y exportó 795,631 unidades. Estados Unidos concentró el 75.8% de los envíos al extranjero, seguido por Canadá con 12.3%. Estas cifras reflejan la relevancia de contar con cadenas de suministro resilientes capaces de garantizar el flujo continuo de vehículos, componentes e insumos hacia los principales mercados de exportación.

Puertos y aeropuertos: pilares de la conectividad automotriz
Los puertos mexicanos continúan siendo uno de los principales motores de la logística automotriz nacional. Al cierre de 2025 movilizaron 2.26 millones de vehículos ligeros en tráfico de altura, consolidándose como nodos estratégicos para la importación y exportación de unidades terminadas.
Lázaro Cárdenas lideró la actividad con 804,221 vehículos movilizados, seguido por Veracruz con 770,151 unidades, Altamira con 475,437 y Mazatlán con 172,359 vehículos.
Durante el primer trimestre de 2026, Veracruz recuperó el liderazgo nacional con 171,598 unidades movilizadas y un crecimiento de 22.3%. Lázaro Cárdenas registró 133,427 vehículos, mientras que Altamira alcanzó 89,461 unidades y Mazatlán 40,642. Estos resultados evidencian el papel de los puertos como puntos clave para el comercio automotriz mexicano, particularmente en las rutas hacia Norteamérica, Europa y Asia.
La infraestructura portuaria también atraviesa una etapa de fortalecimiento. Para 2026 se anunciaron inversiones públicas y privadas superiores a 296 mil millones de pesos destinadas a la modernización de puertos estratégicos como Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Veracruz, Altamira, Ensenada, Guaymas, Topolobampo y Progreso, con el objetivo de ampliar capacidades operativas y mejorar la competitividad logística del país.
La conectividad aérea también desempeña un papel cada vez más relevante para las cadenas de suministro automotrices, especialmente en operaciones de alto valor agregado, componentes críticos y manufactura avanzada. Durante el primer trimestre de 2026, la carga internacional en México creció 9.8% hasta alcanzar 212,377 toneladas.
En el ámbito doméstico, el Aeropuerto Internacional de Querétaro mantuvo el liderazgo nacional en movimiento de carga con 13,948 toneladas, mientras que el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles se consolidó como el principal nodo de carga internacional del país al movilizar 97,962 toneladas.
La combinación de infraestructura marítima y aeroportuaria fortalece la posición de México como plataforma logística para Norteamérica y favorece una mayor integración entre corredores industriales, centros de manufactura y mercados internacionales.

El Bajío y el norte concentran la mayor capacidad logística especializada
La competitividad de la industria automotriz mexicana no depende únicamente de la infraestructura física. También está respaldada por una amplia red de empresas especializadas que ofrecen servicios de transporte, almacenaje, comercio exterior, logística tercerizada, desarrollo de proveedores y soluciones tecnológicas para la cadena de suministro.
El Mapeo de Logística Automotriz en México 2026 revela una importante concentración de capacidades en los principales corredores industriales del país, particularmente en el Bajío, el centro y el norte de México.
Guanajuato encabeza la lista con 312 proveedores, equivalente al 26.9% del total nacional. Le siguen Ciudad de México con 179 empresas, Querétaro con 162, Nuevo León con 155 y Jalisco con 63 proveedores. También destacan Tamaulipas, Estado de México, San Luis Potosí, Coahuila y Aguascalientes, entidades que en conjunto conforman los principales polos logísticos de la industria automotriz.
Esta concentración responde a diversos factores. En el Bajío, la presencia de armadoras, fabricantes de autopartes y parques industriales ha impulsado la demanda de servicios logísticos especializados. Por su parte, estados como Nuevo León y Tamaulipas aprovechan su ubicación estratégica y su cercanía con la frontera estadounidense para fortalecer las operaciones de comercio exterior y distribución.
Ciudad de México mantiene una posición relevante gracias a su infraestructura corporativa, financiera y de servicios, que ha favorecido el establecimiento de operadores logísticos con presencia nacional.
Más allá de su distribución geográfica, la fortaleza de este ecosistema también radica en la diversidad de servicios disponibles para atender las necesidades de una industria cada vez más compleja e interconectada.

Transporte, almacenamiento y tecnología impulsan el supply chain automotriz
Uno de los principales hallazgos del estudio es la amplitud de capacidades disponibles para la cadena de suministro automotriz mexicana. La proveeduría identificada se distribuye en cinco grandes categorías y 22 subcategorías que abarcan desde transporte y almacenamiento hasta servicios especializados y tecnologías digitales.
La categoría más numerosa es Transporte, con 436 proveedores que ofrecen servicios de transporte de carga, expedición de mercancías, transporte aéreo, ferroviario y marítimo, además de transporte de personal y fletes.
En segundo lugar se encuentran los Servicios Generales, con 219 proveedores enfocados en almacenaje, distribución, depósitos fiscales, maniobras pesadas y mensajería.
La categoría de Servicios Profesionales y Especializados reúne 195 empresas dedicadas principalmente al comercio exterior, operaciones aduanales y monitoreo satelital, actividades que han cobrado mayor relevancia ante las crecientes exigencias regulatorias y de trazabilidad en el comercio internacional.
Por su parte, la categoría de Logística y Supply Chain concentra 191 proveedores especializados en desarrollo de proveedores, logística automotriz, operaciones tercerizadas 3PL y 4PL, sourcing y logística intermodal y multimodal. Este segmento refleja la creciente demanda de soluciones integrales capaces de coordinar operaciones cada vez más complejas.
Finalmente, Industria 4.0 suma 118 proveedores enfocados en áreas como inteligencia artificial, análisis predictivo, ciberseguridad, computación en la nube y robótica colaborativa, tecnologías que están transformando la manera en que las empresas gestionan sus cadenas de suministro.
En conjunto, la infraestructura portuaria, la conectividad aérea y una red cada vez más especializada de proveedores logísticos posicionan a México como uno de los actores más relevantes para la movilidad de mercancías en Norteamérica. El reto será continuar fortaleciendo estas capacidades para responder a un entorno donde la velocidad, la trazabilidad, el cumplimiento y la resiliencia serán tan importantes como la propia producción automotriz.


