Silao, Guanajuato, 22 de abril de 2026.- En el marco del 20° aniversario de Guanajuato Puerto Interior, la plataforma logística industrial más importante del Bajío, se llevó a cabo la primera edición de GPI Talks 2026, un espacio de diálogo que reunió a líderes del sector para analizar el papel del territorio como eje estratégico en la toma de decisiones empresariales y la competitividad de largo plazo.
Bajo el concepto “Pensar el territorio no como geografía, sino como estrategia”, el encuentro convocó a empresarios y tomadores de decisión en una conversación centrada en los retos estructurales que enfrenta la región ante un entorno global marcado por la disrupción tecnológica, la reconfiguración de cadenas de suministro y nuevas presiones regulatorias.
El evento puso sobre la mesa una idea transversal: el desarrollo económico no es fortuito, sino resultado de diseño, coordinación y visión de largo plazo. En ese sentido, Guanajuato Puerto Interior fue señalado como un caso emblemático de planeación sostenida, donde la infraestructura, la comunidad empresarial y la articulación público-privada han generado un ecosistema competitivo difícil de replicar en otras regiones del país.
Soberanía digital y competitividad: la visión de Selene Diez
Durante su participación, Selene Diez, CEO & Founder de Forte Innovation Consulting, planteó un cambio de paradigma en la manera en que las empresas deben entender la tecnología, particularmente en un contexto donde la inteligencia artificial y los datos se han convertido en activos estratégicos.
“Hoy cada click ya es geopolítica”, afirmó, al subrayar que las decisiones tecnológicas ya no solo impactan la operación interna de las empresas, sino que inciden directamente en su posicionamiento competitivo a nivel global.
Desde su perspectiva, el concepto de soberanía digital será determinante en los próximos años.
“Cada vez que nosotros decidimos diseñar el modelo de gobierno de mi tecnología, estoy también diseñando el futuro”, señaló.
Destacó que la gestión de datos, infraestructura digital y algoritmos será clave para proteger la propiedad industrial y garantizar la autonomía operativa. También advirtió que el poder económico ya no depende exclusivamente del territorio físico.
“El día de hoy el poder también se da a través de la infraestructura digital”, explicó.
Se refirió a elementos como centros de datos, capacidades de nube, semiconductores e inteligencia artificial como los nuevos pilares de competitividad. En este contexto, alertó sobre las brechas que enfrenta México en infraestructura crítica, particularmente en centros de datos, lo que podría limitar su capacidad de competir en la economía digital. Aun así, identificó una ventana de oportunidad para el país y, en particular, para el Bajío.
“Guanajuato ha sido un ejemplo nacional de cómo se ha podido desarrollar capacidades, concentrar inversión y generar un ecosistema”, afirmó.
Sin embargo, enfatizó que el siguiente paso es avanzar hacia la generación de valor agregado a través de tecnología y conocimiento.
“La transformación digital ya es el baseline (…) de lo que estamos hablando es cómo generamos valor adicional”, puntualizó.
Además, señaló que la región tiene condiciones para liderar un modelo de soberanía digital que impulse la competitividad nacional.
Decisiones de inversión y nearshoring: el enfoque de Alejandro Mendoza
Desde una perspectiva operativa y de negocio, Alejandro Mendoza, Socio y Presidente de Real Estate en Prodensa, centró su intervención en los procesos reales de toma de decisión de las empresas, particularmente en el contexto del nearshoring y la relocalización de inversiones.
“Todo depende y cada decisión y cada proyecto tienen variables completamente distintas”, explicó.
Destacó que no existen fórmulas universales para determinar dónde invertir, sino metodologías que parten del entendimiento profundo del entorno.
Uno de los puntos clave fue la validación de casos de negocio antes de ejecutar inversiones.
“Lo primero que hay que hacer es entender muy bien el entorno de negocio, para después validar un caso de negocio”, señaló.
Enfatizó que este proceso es interno y estratégico antes de hacerse público. Mendoza subrayó que la ubicación sigue siendo un factor determinante, pero bajo nuevos criterios.
“Hoy en día el tema de infraestructura es vital (…) no podemos esperar a que la infraestructura llegue”, afirmó.
Hizo referencia a la necesidad de contar con condiciones operativas listas para ejecutar proyectos de manera inmediata. En ese sentido, destacó que el éxito de regiones como Guanajuato Puerto Interior no es casual, pues se sostienen de un diseño alineado con los clusteres y procesos de planeación industrial.
Asimismo, puso énfasis en el papel de la comunidad empresarial como factor diferenciador.
“El hecho de que una región pueda ser sobresaliente es el resultado de un ecosistema”, indicó.
También destacó que la experiencia de las empresas instaladas influye directamente en nuevas decisiones de inversión. En ese sentido, otro elemento relevante fue la dinámica de la inversión extranjera directa en México. Según explicó, el 50% son casos de expansión, lo que refleja que las empresas ya instaladas validan al país como plataforma competitiva y deciden crecer desde esa base.
En el contexto geopolítico actual, Mendoza también abordó los desafíos regulatorios y comerciales, así como la relación con Estados Unidos. “Nos necesitamos”, afirmó, al referirse a la interdependencia económica entre ambos países, particularmente en el sector manufacturero.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la narrativa del sector y la colaboración entre actores.
“Hay que sumarse a cualquier iniciativa… hay que contar una buena narrativa de cómo funciona esta industria”, señaló.
Además, subrayó la importancia de comunicar el valor real de la región para sostener su crecimiento.
La primera edición de GPI Talks dejó claro que el futuro del Bajío dependerá de su capacidad para evolucionar más allá de la manufactura tradicional hacia un modelo basado en conocimiento, tecnología y articulación estratégica. En ese camino, la combinación entre infraestructura física consolidada y desarrollo digital emergente será determinante para mantener su liderazgo en el mapa industrial de México.