Ciudad de México, 21 de mayo de 2026. Para Toyota, el objetivo es claro: reducir las emisiones de CO₂ de la forma más rápida y eficiente posible hacia la meta de cero emisiones en 2050.
Para lograrlo, la compañía impulsa una estrategia multi-tecnológica a nivel global, basada en cuatro tecnologías electrificadas que se adaptan a las necesidades de cada país: híbridos eléctricos (HEV), híbridos eléctricos conectables (PHEV), 100% de batería eléctrica (BEV) y eléctricos con celdas de hidrógeno (FCEV).
En México, Toyota ha apostado por híbridos eléctricos, una tecnología que permite reducir emisiones sin depender de infraestructura de recarga y que hoy representa la opción más viable para las condiciones actuales del mercado.
Bajo esa convicción, hace más de 15 años Toyota México introdujo Prius, dando inicio a una transformación que hoy se refleja en más de 230 mil híbridos eléctricos vendidos en el país, ahorrando así 1.9 millones de toneladas de CO₂, lo que equivale al 10% de las emisiones anuales de la Ciudad de México o al efecto de plantar más de 2 millones de árboles.
Desde la llegada de Prius, la marca ha ido construyendo el portafolio más electrificado en México: de los 20 modelos disponibles, 12 cuentan con tecnología híbrida eléctrica en distintos segmentos, contribuyendo a la visión de Toyota de impulsar Movilidad para Todos.
Este enfoque hacia la reducción de emisiones parte de una premisa importante: para evaluar el impacto ambiental de un vehículo, no basta con observar sus emisiones al circular, sino considerar todo su ciclo de vida, desde la manufactura y logística, hasta la fuente de energía utilizada y el reciclaje de sus componentes.
Por ello, Toyota también trabaja en la reducción de emisiones dentro de sus operaciones. La planta de Guanajuato, por ejemplo, fue diseñada con tecnologías enfocadas en el uso eficiente de energía y agua, incorporando soluciones como iluminación natural, paneles solares, procesos para reutilizar el agua y sistemas de captación de agua de lluvia.
Este año, la compañía dio un nuevo paso en su estrategia de electromovilidad con la llegada de RAV4 PHEV, el primer híbrido eléctrico conectable de Toyota en México, una tecnología que amplía las opciones para sus clientes y marca la siguiente etapa de la estrategia multi-tecnológica de la compañía en el país.
La transición hacia una movilidad de bajas emisiones requiere avanzar de forma ordenada, considerando las condiciones de cada mercado. Toyota México continuará impulsando soluciones de electrificación adaptadas a la realidad del país para contribuir a la reducción de emisiones de CO₂ de manera accesible y sostenible.