Monterrey, Nuevo León, 23 de abril de 2026.- En la VI Edición del Tooling Supplier Meetings, uno de los encuentros más importantes para el fortalecimiento de la proveeduría industrial en Nuevo León, Sergio Zara, Global Strategic Sourcing de Polaris México, presentó una radiografía clara sobre el presente y futuro de la cadena de suministro global, con un mensaje contundente para fabricantes, herramentaleros y proveedores: la competitividad ya no depende únicamente del precio, sino de la capacidad de innovar, garantizar calidad y convertirse en un socio estratégico de los OEMs.
Durante su conferencia “Desarrollo de Proveedores y Oportunidades de Proveeduría en la Cadena de Suministro Global”, Zara expuso cómo Polaris ha consolidado a Nuevo León como uno de sus principales centros de manufactura a nivel mundial. La empresa, reconocida por sus vehículos off-road, utilitarios, de recreación, defensa y powersports, suma cerca de 15 años de operación en Monterrey y actualmente cuenta con 12 edificios, alrededor de 5,500 empleados y una participación que representa cerca del 40% de la producción global de la compañía.

“Nosotros no fabricamos vehículos, nosotros fabricamos pasiones”, expresó al inicio de su participación, al referirse al portafolio de Polaris, que incluye desde vehículos utilitarios para construcción, aeropuertos y ranchos, hasta racers, motos de nieve, slingshots y unidades para defensa y uso militar en Estados Unidos. La compañía también participa en segmentos como marine, vehículos eléctricos e híbridos en Europa, además de un robusto negocio de accesorios, cascos, ropa técnica y equipamiento especializado.
Zara explicó que Polaris cerró 2025 con ventas cercanas a los 7.1 billones de dólares, de los cuales una parte sustancial corresponde al trabajo de abastecimiento estratégico y desarrollo de proveedores. Tan solo en material directo, la empresa maneja alrededor de 2.7 billones de dólares, con una fuerte concentración en powertrain, chasis, vehicle systems y componentes de alto valor agregado.
Uno de los puntos más relevantes de su intervención fue el potencial que existe para la industria del herramental. Polaris invierte anualmente entre 18.5 y 19 millones de dólares únicamente en moldes de inyección de plástico, especialmente para plataformas que cambian cada cuatro años aproximadamente. Actualmente, gran parte de esos herramentales se fabrican en Asia, mientras que una porción importante termina instalada en plantas de Estados Unidos, lo que incrementa significativamente los costos por tarifas y logística. Ahí, dijo, se encuentra una oportunidad real para México.
“No es que Asia sea malo, pero yo no puedo controlar la presión geopolítica. Por eso estamos aquí: para ir de la mano”, señaló, al invitar a los proveedores locales a entender que el reto no es competir por precio, sino por capacidad técnica, velocidad de respuesta y propuesta de valor.

Para Polaris, explicó, presentar únicamente una cotización ya no es suficiente. La compañía busca relaciones de largo plazo sustentadas en siete factores clave: costo efectivo, cumplimiento en entrega, calidad, soporte de ingeniería, innovación, gestión de riesgos y desarrollo del talento humano.
“El precio es una consecuencia de varios factores. Cualquiera puede presentar una cotización. Lo que nosotros estamos buscando es una propuesta de valor integrada”, afirmó.
En ese esquema, la calidad ocupa el lugar más importante. Zara fue enfático al señalar que es el único aspecto no negociable dentro de la organización. Certificaciones, sistemas de calidad, APQP, control de procesos y verdadera disciplina operativa son hoy requisitos indispensables para cualquier proveedor que aspire a integrarse a una cadena global.
También insistió en la urgencia de abandonar la visión de México como simple maquila.
“Ya no somos aquella casa donde solo transformábamos. Tenemos súper talento, pero nos hace falta empujarnos”, afirmó.
Desde su perspectiva, los proveedores deben ofrecer no solo manufactura, sino también ingeniería de diseño, ingeniería de proceso y capacidades reales de mejora continua. Habló de la necesidad de implementar Value Stream Mapping, eliminar retrabajos, reducir desperdicios y acelerar cambios de molde como parte de una nueva mentalidad industrial.

Como ejemplo, comparó procesos de cambio de molde en máquinas de gran tonelaje: mientras algunos proveedores tardan hasta ocho horas, en una planta de Polaris en Minnesota ese mismo proceso se realiza en apenas 44 minutos.
“Eso también es innovación. Eso también baja costos”, explicó.
Finalmente, Zara abordó un punto que pocas veces se coloca en el centro de la discusión industrial: el talento humano. Para Polaris, la rotación de personal, la capacitación y la estabilidad operativa de los proveedores son factores determinantes. Una mala gestión del capital humano puede detener líneas completas de producción en distintas plantas del mundo.
“Queremos saber qué estás haciendo para que tu planta sea el mejor lugar para trabajar”, sostuvo.
Bajo esa visión, el Tooling Supplier Meetings se consolida no solo como una plataforma de networking industrial, sino como un espacio estratégico donde se redefine el papel de la proveeduría mexicana frente a los nuevos desafíos globales. En una industria cada vez más exigente, la verdadera oportunidad ya no está en vender más barato, sino en construir valor desde la innovación.
Fotografías y redacción de Juan Manuel Zermeño, corresponsal de Cluster Industrial en Nuevo León.