Ciudad de México, 4 de mayo de 2026.– El Gobierno de México presentó un paquete de medidas orientadas a acelerar la inversión en el país mediante la simplificación de trámites, la reducción de tiempos de respuesta y la creación de mecanismos digitales que buscan dar mayor certidumbre a los proyectos productivos.
La estrategia, enmarcada en el denominado Plan México, establece plazos definidos para la autorización de inversiones y la resolución de procesos administrativos que, hasta ahora, podían extenderse por meses o incluso años. Entre los cambios centrales destaca que los proyectos considerados estratégicos podrán obtener autorización en un máximo de 30 días, siempre que cumplan con criterios como una inversión superior a 2 mil millones de pesos, su ubicación en polos de bienestar o su pertenencia a sectores clave como el automotriz, electrónico, farmacéutico, aeroespacial, energético y tecnológico.
El titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Antonio Peña Merino, explicó que este esquema estará respaldado por un decreto que permitirá que, una vez aprobados, los proyectos puedan ejecutarse de manera inmediata. La evaluación estará a cargo de un comité intersecretarial que emitirá una constancia para iniciar operaciones sin demoras adicionales.
Para el resto de las inversiones privadas, el gobierno fijó un plazo máximo de 90 días para resolver todos los trámites federales. En caso de que la autoridad no emita una respuesta en ese periodo, la autorización se considerará otorgada de forma automática, un cambio que busca eliminar cuellos de botella regulatorios y dar previsibilidad a los inversionistas.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el objetivo de estas acciones es impulsar el crecimiento económico con bienestar social, al facilitar la instalación y expansión de proyectos productivos. Subrayó que su administración ha mantenido un diálogo constante con el sector privado para identificar obstáculos y definir soluciones que permitan “producir más en el país y mejorar la calidad de vida”.
En la misma línea, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, indicó que las medidas son resultado de un análisis conjunto con empresarios, enfocado en facilitar, acompañar y fortalecer tanto la inversión nacional como la extranjera en un contexto global marcado por la relocalización de empresas.
Uno de los componentes más relevantes del paquete es la creación de una plataforma digital única que concentrará los trámites de inversión. A través de este sistema, las empresas podrán ingresar solicitudes, dar seguimiento en línea y evitar duplicidades administrativas.
De forma complementaria, se anunció una ventanilla única de comercio exterior que integrará 132 trámites en un solo punto. Esta herramienta estará conectada con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México, y operará bajo un esquema de expediente único que permitirá presentar documentos una sola vez, monitorear permisos y recibir notificaciones sin replicar procesos.
El decreto también contempla la creación de una Oficina Presidencial de Inversiones, encargada de coordinar a dependencias como Economía, Hacienda, Energía, Medio Ambiente y Buen Gobierno, y de dar seguimiento a los proyectos estratégicos.
Adicionalmente, el paquete incluye ajustes sectoriales. En energía, se prevé incrementar la generación renovable del 24% al 38% y reducir tiempos de permisos hasta en 60%. En salud, los trámites pasarán de 100 a 24 días, mientras que en materia fiscal se busca agilizar devoluciones, limitar revisiones y otorgar mayor certeza a los contribuyentes, sin contemplar condonaciones de impuestos.
Con estas medidas, el gobierno busca consolidar un entorno de mayor certidumbre, rapidez y coordinación institucional, con el objetivo de atraer nuevas inversiones, detonar empleo y fortalecer la economía nacional.