Ciudad de México a 27 de abril de 2026. - CIAL dun & bradstreet, compañía líder en soluciones y análisis avanzado de datos, presenta la información más relevante sobre las dinámicas económicas de México y la región, en una nueva edición de su monitor económico CIAL Insights.
En la primera quincena de abril, la inflación anual se ubicó en 4.53%, ligeramente menor al 4.55% previo. El componente subyacente aumentó 4.27% anual, con cinco quincenas consecutivas a la baja, mientras los precios no subyacentes crecieron 5.41%, impulsados por agropecuarios con alzas cercanas al 9%.
Según la encuesta de Citi del 21 de abril, los analistas prevén que Banxico recorte su tasa de referencia en junio a 6.50%, sin más ajustes en lo que resta de 2026 ni en 2027. De confirmarse, la tasa se mantendría estable por 18 meses, replicando periodos de estabilidad prolongada como el de 2014–2015.
El INEGI estima que la economía mexicana habría crecido apenas 0.4% anual en el primer trimestre, frente al 1.6% del cierre de 2025. El PIB de este año se proyecta en 1.3%, condicionado por factores externos como la revisión del T-MEC y la guerra en Medio Oriente, además de la coyuntura sociopolítica interna.
En el comercio, las ventas al menudeo crecieron 3.1% anual en febrero, con un ritmo de 4.1% en el primer bimestre, mientras las ventas al mayoreo avanzaron apenas 0.2% anual, tras cuatro años de caídas o estancamiento.
Los mercados financieros muestran relativa estabilidad. El tipo de cambio cerró en 17.41 pesos por dólar, con una apreciación acumulada de 3.31% en 2026 y 11.12% en un año. La Bolsa Mexicana de Valores perdió 0.85% semanal, pero acumula una ganancia de 22.8% en un año. El precio de la mezcla mexicana se ubicó en 97.5 dpb, aún 53.6% por arriba de su nivel previo al conflicto en Medio Oriente.
El primer trimestre del 2026 confirma un entorno económico frágil para México: la inflación se mantiene moderada pero presionada por precios agropecuarios, el crecimiento del PIB es débil y los mercados reflejan la incertidumbre internacional. Aunque el consumo y la estabilidad cambiaria ofrecen cierto soporte, la falta de dinamismo en la inversión limita el potencial de expansión. El reto será consolidar la estabilidad macroeconómica y aprovechar las oportunidades del nearshoring para impulsar la productividad y crecimiento sostenido.