Salamanca, Guanajuato, 2 de marzo de 2026.- A 12 años del inicio de operaciones de su complejo manufacturero en Guanajuato, la planta de Mazda en Salamanca se consolida como uno de los pilares industriales de la armadora japonesa fuera de Japón. Desde su apertura en 2014, el sitio ha producido cerca de dos millones de vehículos y hoy funge como eje tanto del mercado doméstico como de su estrategia de expansión regional.
El 6 de enero de 2014 salió de la línea el primer Mazda3 ensamblado en México. Doce años después, el complejo —con una extensión de 256 hectáreas— no solo alcanzó el hito de las 2 millones de unidades producidas, sino que se posiciona como la instalación más grande de la marca fuera de su país de origen. La unidad que marcó este logro fue una CX-30 Signature color gris polimetal.

Producción, exportación y mercado interno
Durante el último año reportado, la planta fabricó 174,524 vehículos. De ese volumen, aproximadamente 50% se destinó al mercado mexicano y el resto se exportó a más de 30 países, confirmando la vocación global del complejo.
En 2025, la producción se integró por 8,699 unidades de CX-3; 106,528 de CX-30; 24,497 de Mazda3; 8,634 de Mazda2 hatchback y 26,166 de Mazda2 sedán, para un total de 174,524 vehículos. En enero de 2026, el arranque de año sumó 11,362 unidades: 711 CX-3; 7,508 CX-30; 976 Mazda3; 927 Mazda2 hatchback y 1,240 Mazda2 sedán.
En el frente externo, la planta exportó 88,576 vehículos en 2025, distribuidos en 70,660 CX-30; 12,754 Mazda3; 2,878 Mazda2 hatchback y 2,284 Mazda2 sedán. En enero de 2026, los envíos al exterior incluyeron 4,695 CX-30; 124 Mazda3; 374 Mazda2 hatchback y 352 Mazda2 sedán.

El desempeño industrial estuvo alineado con el mejor año comercial de la marca en el país. En 2025, Mazda colocó 107,004 vehículos en México, un crecimiento de 7.2% frente a 2024 y su cifra más alta desde que opera en el mercado nacional. Este resultado posicionó a México como su tercer mercado más relevante a nivel global, solo detrás de Estados Unidos y Japón.
Con una participación de mercado de 7.1%, la firma se ubicó en la sexta posición del ranking nacional de ventas y destacó como la segunda marca con mayor crecimiento porcentual dentro del top 10, solo detrás de Nissan, en un entorno donde la industria avanzó 1.3%.
Salamanca como plataforma de expansión regional
El desempeño histórico en México se convirtió en la base para una nueva fase de expansión en América Latina. La compañía alista su regreso a Argentina y Brasil, con una estrategia que replicará el modelo operativo que le permitió consolidarse en el mercado mexicano.

Argentina se perfila como el primer objetivo. Al tratarse del tercer mercado automotriz más grande de América Latina y registrar crecimiento a doble dígito, se convierte en un destino prioritario. El portafolio inicial estará compuesto por vehículos producidos en Salamanca: Mazda2, Mazda3, CX-3 y CX-30. La marca buscará aprovechar los acuerdos de libre comercio vigentes para ofrecer precios competitivos sin necesidad de instalar producción local en una primera etapa.
En Brasil, donde la firma tuvo una incursión previa en los años noventa e inicios de los 2000 a través de un distribuidor independiente, el enfoque será distinto. La operación quedará bajo control directo de la filial mexicana, descartando alianzas con importadores. Sin embargo, el entorno brasileño plantea retos estructurales, como altos aranceles y la necesidad de adaptar motorizaciones al uso extendido de etanol.
La planta de Salamanca, responsable de la producción de Mazda2 sedán, Mazda2 hatchback, Mazda3 sedán, CX-3 y CX-30, opera bajo estándares globales de calidad que incluyen la intervención de artesanos Takumi en procesos clave de acabado. Además de su impacto industrial, el complejo ha generado más de 10,000 empleos directos e indirectos, fortaleciendo la economía regional.
A 12 años de su arranque, Salamanca no solo representa la consolidación manufacturera de Mazda en México, sino el punto de partida para ampliar su presencia en nuevos mercados latinoamericanos, apalancada en eficiencia operativa, escala productiva y competitividad exportadora.


