Ciudad de México a 21 de mayo 2026 – Ante la inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026, Aztlan Equity Management, firma boutique de inversiones especializada en estrategias de nearshoring, presentó un análisis estratégico sobre los pilares que definirán la competitividad de Norteamérica.
La firma, que recientemente marcó un hito con el lanzamiento de los primeros ETFs enfocados en la relocalización de cadenas de suministro listados en el New York Stock Exchange (NYSE) y el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) en México, señaló que la revisión no será un trámite administrativo, sino una redefinición geopolítica frente al bloque asiático.
Los desafíos técnicos de la región
El Comité de Inversiones de Aztlan Equity identificó seis factores neurálgicos para la mesa de negociación:
- Reglas de origen y contenido regional: Washington buscará endurecer los requisitos para asegurar que la manufactura —especialmente la automotriz— se blinde frente a insumos asiáticos. El desafío es mayúsculo ante el avance de firmas chinas como BYD, que ya utiliza a Brasil y México como plataformas estratégicas, y el flujo constante de componentes electrónicos provenientes de Oriente.
- El déficit comercial de EE. UU.: La brecha comercial es un punto de presión política en Washington. En 2025, México se consolidó como el principal socio comercial de EE. UU., con exportaciones récord que superaron los 534,000 millones de dólares (un crecimiento cercano al 7.6%). Equilibrar esta balanza será una prioridad en la agenda estadounidense.
- Seguridad de las cadenas de suministro: Fortalecer la integración regional para disminuir la dependencia de manufactura extra-continental es hoy una cuestión de supervivencia geopolítica frente a la competencia con China.
- Política arancelaria y solución de controversias: La continuidad de las exenciones arancelarias dependerá estrictamente del cumplimiento de los paneles laborales y ambientales, áreas donde México estará bajo una lupa constante.
- Sector energético y laboral: Es imperativo enfrentar las disputas sobre las políticas energéticas internas y asegurar estándares salariales competitivos que eviten acusaciones de dumping laboral.
- Comercio digital y nuevas tecnologías: El tratado requiere una actualización urgente en materia de ciberseguridad, inteligencia artificial y marcos fiscales para el comercio electrónico multinacional.
Al respecto, Alejandro H. Garza Salazar, director de inversiones y fundador de Aztlan Equity Management, subrayó la importancia de la cohesión regional:
"La revisión de 2026 es el momento de definir si Norteamérica se consolida como el bloque económico más resiliente del mundo. El desafío es blindar nuestra manufactura, especialmente la automotriz, frente al avance de firmas extra-continentales que utilizan a la región como plataforma puente, sin comprometer la fluidez que el nearshoring exige", afirmó Garza Salazar.
Seguridad y migración: Las palancas de negociación
Más allá de los aranceles, Aztlan Equity visualiza que México posee dos "monedas de cambio" externas al tratado que dictarán la flexibilidad de Washington: la gestión migratoria y la cooperación en seguridad nacional.
La firma destaca que la colaboración institucional en seguridad es una prueba de buena voluntad que trasciende lo comercial. Para el directivo de Aztlan Equity Management, estos temas, aunque no formen parte del texto jurídico del T-MEC, son los que en la práctica definirán el tono de la negociación frontal con Estados Unidos.
"En Aztlan Equity entendemos que la migración y la seguridad son herramientas de persuasión estratégica. Si bien son temas extracomerciales, son los activos que permitirán a México negociar términos favorables para asegurar que el potencial histórico de la relocalización no se vea frenado por fricciones internas", puntualizó Alejandro H. Garza Salazar.

Perspectiva de inversión
Con el monitoreo constante de los flujos de capital a través de sus vehículos de inversión, Aztlan Equity Management enfatiza que la actualización del tratado en materias de comercio digital, ciberseguridad e inteligencia artificial será el último eslabón para garantizar una integración regional moderna y protegida.