Ciudad de México a 04 de agosto de 2026. - La economía mexicana muestra señales mixtas de recuperación, mientras la inflación se mantiene controlada y las exportaciones manufactureras alcanzan máximos históricos, el crédito bancario empieza a recuperarse y los mercados financieros reflejan estabilidad cambiaria frente a un entorno internacional complejo. Estos indicadores ofrecen un panorama de ligera mejoría, aunque persisten retos en sectores estratégicos y riesgos derivados de la volatilidad global, de acuerdo con el más reciente análisis económico, CIAL Insights, de CIAL Dun & Bradstreet, compañía líder en análisis avanzado de datos.
Durante el segundo trimestre, el PIB creció 2.1% anual, muy por encima del 0.4% del primero y su mejor cifra desde 2023. El sector primario avanzó 7.3%, el terciario 2.5% y el industrial apenas 0.8%. Con ello, especialistas revisaron al alza la estimación de crecimiento para este año a 1.3%, apoyados en la expectativa de que el plan de infraestructura impulse la inversión y el empleo en el segundo semestre.
El crédito bancario también muestra señales de recuperación. En junio, el crédito total de la banca múltiple creció 2.9% real anual, su mejor dato desde octubre de 2025. El crédito al consumo repuntó 18.6% anual, mientras el hipotecario avanzó 1.7%. El portafolio comercial, que representa 57.4% del total, retrocedió 2.1% anual, pero moderó su caída por tercer mes consecutivo. La cartera vencida se mantiene controlada en 2.31%.
En los mercados financieros, el peso cerró julio en 17.33 por dólar, con una apreciación de 7.8% anual y doce meses consecutivos de fortalecimiento. La Bolsa Mexicana de Valores se ubicó en 66,937 puntos, con un avance de 16.6% anual, mientras el Dow Jones alcanzó un máximo histórico de 52,486 puntos (+20.4% anual). Sin embargo, el repunte del petróleo, con el WTI en 83.36 dólares por barril (+20% en julio), genera incertidumbre sobre la próxima decisión de la Reserva Federal.
Las exportaciones manufactureras alcanzaron un récord histórico en junio con USD 67,219 millones, creciendo 35.3% anual. Este sector representa 92.7% del total exportado, la mayor proporción en la historia. En el primer semestre, crecieron 25.7% anual, favorecidas por la caída en las compras de Estados Unidos desde China (-29.7% en 2025 y -22% estimado en 2026). Para este año, se prevé que las exportaciones manufactureras asciendan a USD 753 mil millones, con un repunte de 23.7%.
El destino de estas exportaciones sigue concentrado en Estados Unidos. En junio, las ventas manufactureras hacia ese país sumaron USD 58,551 millones, con un crecimiento de 37.2% anual y un promedio de 27% en el primer semestre. Entre 2019 y 2025, crecieron 6.8% promedio anual, casi el doble que las destinadas al resto del mundo.
La industria automotriz, principal exportadora del país, reportó en 2025 ventas por USD 186 mil millones, de los cuales 84.5% se dirigieron a Estados Unidos. Aunque en ese año retrocedieron 5.6% por efectos arancelarios, en junio de 2026 crecieron 7.0% anual, mostrando cierta recuperación. Este desempeño se refleja en producción y empleo, con expectativas de mejora en los próximos meses.
En el entorno internacional, Estados Unidos mantiene un crecimiento sólido. Su PIB alcanzó 32.5 billones de dólares en el segundo trimestre, equivalente a 37% del PIB mundial. Creció 2.4% anual, con inversión al alza (+3.3%) y consumo estable (+2.3%). La inflación bajó a 3.5% en junio, desde 4.2% en mayo, gracias a la caída de los precios petroleros, aunque la nueva escalada en julio podría presionar nuevamente los precios.
En conjunto, los indicadores muestran que México avanza con un crecimiento moderado, apoyado en el consumo interno y el repunte de las exportaciones manufactureras. La estabilidad cambiaria y la recuperación del crédito ofrecen soporte adicional, mientras la industria automotriz empieza a reaccionar tras los efectos de las tensiones comerciales. Sin embargo, la dependencia de Estados Unidos y la volatilidad de los precios energéticos plantean riesgos. Las predicciones apuntan a que la economía mexicana podría sostener un crecimiento cercano a 1.3% este año, condicionado por la capacidad de diversificar mercados y fortalecer sectores estratégicos frente a un entorno global incierto.