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Empresas en México enfrentan mayores costos logísticos y controles aduaneros bajo el T-MEC

El conflicto en Medio Oriente y el endurecimiento de los controles aduaneros bajo el T-MEC incrementan los costos logísticos y los riesgos para la manufactura en México. Sectores como el automotriz, químico y agroindustrial enfrentan mayores exigencias de cumplimiento.

La persistencia del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán, el mantenimiento del bloqueo marítimo en el Estrecho de Ormuz y el endurecimiento de los controles aduaneros bajo el T-MEC están incrementando la presión sobre la industria manufacturera instalada en México, particularmente en sectores como el automotriz, metalmecánico, químico y agroindustrial, de acuerdo con un análisis semanal elaborado por LEXAT.

El reporte señala que, durante el periodo del 27 al 31 de julio de 2026, la crisis en Medio Oriente continuó sin avances diplomáticos relevantes, mientras que la presencia naval estadounidense en el Golfo de Omán permaneció en estado de alerta máxima. Como consecuencia, el bloqueo de facto en el Estrecho de Ormuz mantiene restringido gran parte del tránsito marítimo regular, obligando a las principales navieras a desviar sus rutas por el Cabo de Buena Esperanza, situación que incrementa los costos de transporte internacional y añade, en promedio, 18 días a los tiempos de tránsito hacia los mercados occidentales.

Para México, este entorno internacional continúa impactando las perspectivas económicas. El documento indica que el consenso de analistas mantiene una expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto de 1.1% para 2026, mientras que el incremento en los precios de los combustibles fósiles y el diésel industrial ha elevado los costos del autotransporte de carga, especialmente en los corredores logísticos que conectan los centros manufactureros del Bajío y el norte del país con la frontera estadounidense.

En materia comercial, el informe da seguimiento a las negociaciones del T-MEC tras la tercera ronda bilateral entre México y Estados Unidos. Durante la última semana de julio, ambos países iniciaron el intercambio de expedientes metodológicos para preparar la siguiente mesa técnica programada para septiembre. No obstante, Washington mantuvo su postura respecto a utilizar las revisiones anuales previstas en el Artículo 34.7 para evaluar el cumplimiento de las reglas de origen en sectores como acero, aluminio y biotecnología agrícola.

Paralelamente, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) confirmó la continuidad de los filtros automatizados de "Good Standing", mediante los cuales podrán suspenderse importadores que no acrediten presencia física o respaldo fiscal, además de ratificar penalizaciones económicas y retenciones preventivas cuando existan inconsistencias en los certificados de origen de mercancías con componentes no regionales.

Para la industria automotriz y metalmecánica, el reporte identifica que las armadoras y los proveedores de autopartes continúan enfrentando mayores exigencias para acreditar la trazabilidad del acero y el aluminio mediante certificados de fundición primaria, requisito relacionado con las regulaciones de la Sección 232 de Estados Unidos. Esta situación, señala el documento, ha generado demoras administrativas en cruces fronterizos como Laredo y Tijuana.

En el caso del sector químico, la presión sobre los precios de insumos derivados del petróleo continúa elevando los costos de producción. Asimismo, la CBP intensificó las auditorías relacionadas con el programa IMMEX, advirtiendo que la incorporación de componentes no originarios sin el debido cumplimiento de las reglas de origen puede derivar en la pérdida del trato preferencial del T-MEC y comprometer la permanencia de empresas en los programas IMMEX y PROSEC.

El análisis también incorpora las opiniones de especialistas como Juan Carlos Baker, Kenneth Smith, Ildefonso Guajardo, Robert Lighthizer y Adrián González, quienes coinciden en la importancia de fortalecer el cumplimiento regulatorio, mantener una estrategia técnica en las negociaciones comerciales y reforzar la revisión documental de las operaciones de comercio exterior para reducir riesgos frente al incremento de las verificaciones aduaneras. Finalmente, LEXAT recomienda a las empresas revisar la trazabilidad de sus insumos, confirmar el estatus de sus importadores en Estados Unidos, actualizar sus presupuestos logísticos y adaptar sus estrategias de inversión a un entorno de revisiones continuas bajo el T-MEC.

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