Ciudad de México a 18 de mayo de 2026. - CIAL dun & bradstreet, compañía líder en soluciones y análisis avanzado de datos, presenta la información más relevante sobre las dinámicas económicas de México y la región, en una nueva edición de su monitor económico CIAL Insights.
El sector industrial, que representa 30.6% del PIB nacional con un valor de USD 561 mil millones en 2025, enfrenta dificultades para recuperarse. En marzo, la producción industrial cayó 1.5% anual, acumulando 24 meses consecutivos de retrocesos salvo diciembre de 2025. La manufactura, que aporta 65% del PIB industrial, retrocedió 1.6% anual en marzo, mientras la construcción cayó 5.3% anual. El crecimiento esperado para el sector industrial en 2026 es apenas de 0.9%.
Mientras, las ventas manufactureras sumaron MXN 973 mil millones en marzo, con una baja de 0.5% anual y ocho meses consecutivos en negativo. El equipo de transporte, que concentra 32% de las ventas, retrocedió 6.4% anual, mientras la industria alimentaria creció 1.8% anual. A pesar del repunte exportador de 29.5% anual en marzo, otros indicadores manufactureros como empleo y crédito muestran debilidad.
El 12 de mayo, S&P bajó la perspectiva de la deuda soberana de México de “estable” a “negativa”, manteniendo la calificación en BBB. La agencia estima un déficit fiscal de 4.8% del PIB en 2026 y una deuda pública neta de 54% del PIB hacia 2029, frente al 49% de 2025. La incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos y la revisión del T-MEC son factores adicionales de riesgo.
Por otro lado, en abril, la producción de vehículos ligeros fue de 329,878 unidades, con un alza de 2.1% anual. En enero-abril, el crecimiento fue de apenas 0.9% anual, reflejando una recuperación lenta tras la caída de 2025. La exportación de vehículos creció 11.4% anual en abril, con 83% de la producción destinada al mercado externo. Sin embargo, la revisión del T-MEC y las posturas arancelarias de EE. UU. siguen afectando al sector.
En Estados Unidos, la inflación de abril se elevó a 3.8% anual, su nivel más alto desde mayo de 2023, alejándose de la meta de la FED de 2.0%. El repunte responde al conflicto con Irán y al alza en los precios internacionales del petróleo. La FED mantiene su tasa en 3.50% – 3.75%, a la espera de nuevos datos de inflación en junio.
El panorama confirma que México enfrenta un entorno económico complejo: la industria y las manufacturas siguen en retroceso, las ventas muestran debilidad y la deuda pública presiona las finanzas. Aunque las exportaciones manufactureras y el empleo en ciertos sectores ofrecen señales positivas, la baja perspectiva crediticia y los riesgos fiscales limitan el margen de maniobra. La economía mexicana necesita fortalecer inversión y productividad para contrarrestar la fragilidad industrial y aprovechar las oportunidades del comercio internacional.