Ciudad de México, 6 de julio de 2026.— Toyota Motor Corp. anunció una inversión de 3,600 millones de dólares para construir una nueva planta de manufactura en San Antonio, Texas, como parte de una estrategia que incluye el traslado de parte de la producción de la pickup Tacoma desde su planta de Baja California, México, hacia Estados Unidos.
La nueva instalación tendrá una superficie de 2.5 millones de pies cuadrados y entrará en operaciones a más tardar en 2030, con la creación de 2,000 empleos, informó la compañía. Una vez concluida la planta, la producción de la Tacoma actualmente realizada en Baja California será transferida a Texas.
Toyota precisó que la producción de la Tacoma continuará en su planta de Guanajuato, por lo que el modelo seguirá fabricándose también en México. La armadora ya produce las pickups Tundra y los SUV en su complejo de San Antonio, donde además construye una nueva planta de 500,000 pies cuadrados para la fabricación de ejes traseros, cuya apertura está prevista para el otoño.
El anuncio representa un cambio respecto a la estrategia implementada hace algunos años. De acuerdo con CNBC, esta decisión ocurre seis años después de que el fabricante japonés confirmara el traslado de la producción de la Tacoma de Tijuana a Texas. Sin embargo, en 2021 Toyota consolidó la fabricación de este modelo en México para optimizar sus operaciones, dejando la planta de San Antonio especializada en camionetas de mayor tamaño, como Tundra y Sequoia.
La pickup Tacoma ha sido ensamblada en la planta de Tijuana, Baja California, desde 2004, convirtiéndose en uno de los modelos de mayor relevancia para las operaciones de Toyota en México.
CNBC señaló que el incremento de la inversión y de la capacidad productiva en Estados Unidos podría fortalecer la posición comercial de la empresa. Según el medio estadounidense, esta expansión "podría ayudar a Toyota —el mayor fabricante de automóviles del mundo— a convertirse en el fabricante número uno en ventas en Estados Unidos".
El anuncio también se produce en un contexto de cambios en la política comercial estadounidense. El presidente Donald Trump ha impulsado una estrategia para incentivar el regreso de la manufactura al país mediante el aumento de aranceles a automóviles, acero, aluminio y autopartes, además de promover que los fabricantes incrementen su producción en territorio estadounidense.
Toyota afirmó que mantiene su compromiso con sus operaciones en México, Canadá y Estados Unidos, y reiteró su llamado a extender el acuerdo comercial de América del Norte, al considerar que es un elemento fundamental para la integración de la cadena de suministro automotriz de la región.
La decisión de la automotriz también coincide con un escenario de mayor incertidumbre para la industria, luego de que Estados Unidos decidiera no confirmar la renovación automática del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) durante la primera revisión del acuerdo. Esta determinación mantiene vigente el tratado hasta 2036 y abre un periodo de revisiones anuales, un contexto que ha incrementado la atención de las empresas sobre sus estrategias de inversión y producción en Norteamérica.
En paralelo, el gobernador de Texas, Greg Abbott, informó que el proyecto de Toyota será elegible para recibir un incentivo estatal de 20 millones de dólares, además de otros apoyos. Por su parte, un portavoz de la Casa Blanca afirmó que la inversión forma parte de una serie de anuncios impulsados por la agenda económica de la administración Trump, basada en aranceles, desregulación y recortes fiscales. Toyota también reconoció que, pese a mantener su presencia regional, ha enfrentado miles de millones de dólares en costos adicionales derivados de los aranceles aplicados por Estados Unidos.
Con información de Reuters.