Múnich, Alemania, 05 de junio de 2026.- Rheinmetall llegó a un acuerdo para vender su división automotriz a la firma de inversión Aequita, con sede en Múnich, por un importe provisional de 350 millones de euros. La operación marca un nuevo paso en la reorientación estratégica del grupo alemán hacia el sector defensa, en un momento en que los presupuestos militares en Europa continúan aumentando y la compañía busca fortalecer su posición como uno de los principales actores industriales del continente.
La transacción contempla la venta de la división Power Systems, unidad que Rheinmetall había clasificado como operación discontinuada desde diciembre de 2025. El cierre está previsto para el segundo trimestre de 2026, sujeto a aprobaciones regulatorias y posibles ajustes de precio. Con esta operación, el grupo formaliza la separación de sus actividades no militares, luego de iniciar desde el año pasado un proceso para encontrar un comprador especializado que pudiera dar continuidad operativa y comercial al negocio automotriz.
La venta también refleja el contexto complejo que atraviesa la industria automotriz europea. Rheinmetall reconoció que el deterioro del entorno de negocio del sector influyó directamente en las condiciones finales del acuerdo. Como parte de la operación, el grupo alemán prevé amortizaciones adicionales por aproximadamente 200 millones de euros, después de haber registrado en diciembre un cargo no monetario cercano a 350 millones de euros relacionado con esta actividad.

Aequita planea conservar a los cerca de 6,250 empleados de la unidad a nivel mundial, integrándolos dentro de su división automotriz. De acuerdo con Axel Geuer, presidente y codirector ejecutivo de Aequita, la adquisición representa una incorporación relevante para el crecimiento de su negocio automotriz.
“La empresa supone una excelente incorporación a nuestra división de automoción, que ahora generará unos ingresos de aproximadamente 5 millones de euros”, afirmó Geuer.
No todos los activos automotrices de Rheinmetall forman parte de la venta. La compañía precisó que tres plantas alemanas de la fundición de aluminio KS Huayu AluTech, una participación en la empresa conjunta Dermalog SensorTec y la planta de Pierburg en Abadiano, España, quedarán fuera del alcance de la consolidación. Estos activos seguirán un procedimiento independiente de la operación principal con Aequita.
El movimiento forma parte de una reorganización más amplia dentro de Rheinmetall. A principios de año, la compañía estructuró sus actividades en cinco divisiones y formalizó la salida progresiva de su negocio de ingeniería civil, luego de la venta de su negocio de pistones entre 2023 y 2024.
Armin Papperger, CEO de Rheinmetall, describió la operación como un paso relevante en la historia de la compañía.
“Este es un paso importante en la historia de la empresa. Nos estamos centrando en el sector de alto margen con clientes militares […] Hemos encontrado un comprador excelente en Aequita”, señaló.
La decisión ocurre en un entorno favorable para la división de defensa de Rheinmetall. A finales de marzo de 2026, la compañía registró una cartera de pedidos récord por 73,000 millones de euros, incluyendo 5,500 millones de euros derivados de sus actividades navales tras la adquisición de NVL, completada en el primer trimestre de 2026. Durante ese mismo periodo, sus ventas consolidadas aumentaron 8%, hasta alcanzar 1,938 millones de euros, con un beneficio operativo de 224 millones de euros y un margen de 11.6%.
Para la cadena automotriz, la operación confirma una tendencia relevante: algunos grupos industriales europeos están reevaluando su exposición al sector automotriz tradicional frente a márgenes presionados, transición tecnológica costosa y menor previsibilidad de demanda. En el caso de Rheinmetall, la venta de Power Systems cierra una etapa vinculada a componentes automotrices y abre un ciclo más enfocado en defensa, seguridad y tecnologías de alto margen.
La salida de Rheinmetall del negocio automotriz también deja ver cómo la transformación del sector no solo impacta a OEMs y proveedores Tier 1, sino también a grupos industriales diversificados que deben decidir dónde concentrar capital, talento y capacidad de ingeniería en los próximos años.