Zumpango, Estado de México, 8 de junio de 2026. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la presentación oficial de Olinia, el primer vehículo utilitario completamente eléctrico diseñado y desarrollado en el país, un proyecto que busca convertirse en una alternativa accesible de movilidad urbana y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo de una industria nacional de electromovilidad.
Durante el evento realizado en la Base Aérea Militar de Santa Lucía, se informó que el modelo comenzará a comercializarse con un precio inicial de 150 mil pesos, IVA incluido, mientras que las primeras entregas están previstas para el verano de 2027.
El proyecto fue presentado por Roberto Capuano Tripp, quien destacó que el vehículo fue concebido para atender las necesidades de movilidad de millones de personas, así como de pequeños negocios y trabajadores independientes que requieren una solución de transporte con bajos costos de operación.
“Olinia significa movimiento, moverse en náhuatl, movimiento de ideas, de creatividad, movernos con innovación, con esperanza, movernos hacia nuevos horizontes”, señaló la presidenta durante la ceremonia.

El desarrollo del vehículo es resultado de alrededor de 18 meses de trabajo conjunto entre instituciones públicas, centros de investigación, universidades, especialistas y empresas nacionales e internacionales. Entre los participantes destacan el Instituto Politécnico Nacional y el Tecnológico Nacional de México, además de colaboradores provenientes de China, Estados Unidos, India y Alemania.
Según los responsables del proyecto, Olinia nació a partir de un análisis de los desafíos cotidianos de movilidad que enfrentan millones de mexicanos. A partir de este diagnóstico, el equipo desarrolló una propuesta enfocada en la eficiencia energética, la accesibilidad económica y la facilidad de mantenimiento.
El primer modelo presentado, denominado Olinia 1, es un vehículo compacto pensado para recorridos urbanos de corta distancia. Su diseño busca maximizar el espacio interior pese a contar con dimensiones reducidas. De acuerdo con Rafael Garayoa, el automóvil es 15% más pequeño que un subcompacto convencional, pero ofrece 15% más espacio interior.
La unidad tiene capacidad para transportar hasta seis personas, todas con asiento y cinturón de seguridad. Además, incorpora una banca plegable que permite configurar una segunda fila de asientos según las necesidades del usuario. El vehículo también integra vidrios eléctricos, agarraderas internas y una altura de acceso reducida que facilita la entrada y salida de pasajeros.

Uno de los elementos distintivos del proyecto es su enfoque en la movilidad incluyente. Olinia 1 cuenta con un espacio específico para transportar a una persona en silla de ruedas mediante un sistema de anclaje fijo, permitiendo además que un acompañante viaje en el asiento delantero sin afectar el espacio disponible.
En el exterior destacan las puertas traseras de apertura inversa, conocidas comúnmente como puertas tipo suicida, diseñadas para ampliar el acceso a la cabina. También incorpora iluminación LED y rieles de carga en el techo para transportar equipaje u otros objetos sin comprometer el espacio interior.
En términos técnicos, el vehículo está equipado con un motor eléctrico de 13.5 kilowatts, equivalente a aproximadamente 18 caballos de fuerza, alimentado por una batería de 14.7 kWh. La velocidad máxima está limitada a 50 kilómetros por hora, una configuración orientada exclusivamente a la movilidad urbana.
La autonomía estimada supera los 125 kilómetros por carga, mientras que una de sus principales ventajas es la posibilidad de recargar la batería mediante un enchufe doméstico convencional, sin necesidad de infraestructura especializada.
De acuerdo con los desarrolladores, el costo de operación es de aproximadamente 49 centavos por kilómetro, cifra considerablemente inferior a la de un vehículo de combustión interna. Según explicó la investigadora Imelda Vega, un conductor que recorra 75 kilómetros diarios podría generar ahorros superiores a 50 mil pesos anuales únicamente en combustible.
Además del modelo para pasajeros, el proyecto contempla una variante denominada Olinia Cargo, una versión utilitaria enfocada en actividades de reparto y pequeños negocios, con una configuración adaptable para diferentes necesidades de carga.

Junto con el desarrollo del vehículo, el plan contempla la creación de infraestructura de recarga. Como primera etapa, se prevé la instalación de alrededor de dos mil puntos de carga en Ciudad de México, Estado de México y Puebla, en coordinación con dependencias federales, con la intención de ampliar posteriormente la cobertura hacia otras regiones del país.
Los impulsores del proyecto también buscan fortalecer la participación de proveedores nacionales. Aunque Olinia ha contado con asesoría y colaboración internacional, la meta es alcanzar para 2030 una integración nacional cercana al 75% en la fabricación del vehículo y sus componentes.
Durante la presentación, la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, destacó que el proyecto no sólo busca producir un automóvil eléctrico, sino incentivar el surgimiento de una nueva industria vinculada con la electromovilidad.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum señaló que Olinia representa una plataforma para impulsar nuevas capacidades científicas e industriales en áreas como baterías, software, inteligencia artificial, electrónica avanzada, nuevos materiales y energías limpias. En ese sentido, afirmó que el vehículo busca convertirse en la base de un ecosistema de innovación que reúna a universidades, centros de investigación, gobierno e iniciativa privada para fortalecer el desarrollo tecnológico nacional.