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La tecnología y la inteligencia artificial como palancas estratégicas en la industria energética

La industria energética acelera su transformación digital impulsada por la IA. Según KPMG, 20% de las empresas ya logra retornos superiores a 200% en tecnología. Ciberseguridad, datos, talento y nuevas tecnologías serán claves para sostener la competitividad.

Por: Gustavo Gómez, Socio Líder de Inteligencia Artificial, y Javier Mundo, Socio Líder de Energía y Recursos Naturales de KPMG México

En un entorno en el que la tecnología se ha consolidado como un habilitador transversal del negocio y la inteligencia artificial (IA) ha marcado el inicio de una nueva etapa, la industria energética avanza con determinación hacia una integración cada vez más profunda de las capacidades digitales en sus operaciones. KPMG Global tech report 2026 confirma que la transformación digital de la industria ha alcanzado un mayor nivel de madurez, aunque aún enfrenta desafíos estructurales relevantes.

Durante el último año, las organizaciones han mostrado avances sostenidos. Los niveles de inversión tecnológica se mantienen estables y comienzan a traducirse en una generación de valor tangible, especialmente en áreas como la optimización de la producción, el mantenimiento predictivo y la gestión integrada de activos. Al respecto, destaca que una de cada cinco empresas de energía ya obtiene retornos superiores a 200% sobre sus inversiones tecnológicas, lo que evidencia el potencial de una digitalización orientada estratégicamente.

En este contexto, la adopción de IA se acelera. Solo 29% de las compañías permanecen en fase piloto, una proporción que se reducirá de manera significativa en el corto plazo; sin embargo, el reto principal persiste: escalar las soluciones y capturar plenamente el retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés).

Para alcanzar este objetivo, resulta indispensable fortalecer la calidad de los datos, los marcos de gobernanza y la alineación entre tecnológica y estrategia del negocio. En este escenario, el capital humano adquiere un papel central: 96% de las y los líderes en la industria consideran que la gestión de agentes de IA será una competencia crítica de la fuerza laboral en los próximos cinco años.

Asimismo, la ciberseguridad se consolida como una prioridad estratégica. En organizaciones intensivas en activos, datos e infraestructura crítica, una postura sólida de seguridad digital resulta indispensable para la resiliencia operativa y la confianza del mercado.

En este sentido, no sorprende que el fortalecimiento de la gestión de la ciberseguridad sea identificado como el principal resultado esperado de las inversiones tecnológicas. En este ámbito, la coordinación estrecha entre los equipos de Tecnologías de la Información (TI) y Tecnología Operativa (OT, por sus siglas en inglés), bajo un enfoque integrado, resulta esencial para mitigar riesgos en un entorno de amenazas crecientes. Asimismo, las inversiones y la estrategia tecnológica pueden tener impactos positivos en la generación de nuevos ingresos, en el desarrollo de modelos de negocio y de servicios, así como en mejoras inherentes a la eficiencia operativa.

Finalmente, aunque la IA concentra la mayor atención, el horizonte tecnológico es más amplio. Modelos XaaS (anything as a service), edge computing, gemelos digitales, realidad extendida y computación cuántica forman parte de una agenda de innovación orientada a la escalabilidad, la eficiencia operativa y los objetivos de descarbonización.

El mensaje es claro: la oportunidad es significativa, pero su concreción dependerá de una ejecución disciplinada, con una estrategia definida, una gobernanza sólida y un enfoque centrado en las personas. Mantener el impulso y convertir la inversión tecnológica en desempeño sostenido será fundamental para mantenerse competitivo en la industria energética.

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