Washington, 28 de mayo de 2026.- Volvo Cars, controlada mayoritariamente por Geely Holding, informó este martes que recibió la aprobación del gobierno de Estados Unidos para continuar vendiendo vehículos en ese país.
En enero de 2025, la administración del presidente Joe Biden finalizó regulaciones que, en la práctica, prohíben casi todos los automóviles y camiones chinos en el mercado estadounidense, como parte de una ofensiva contra el software y hardware vehicular provenientes de China.
Las reglas incluyen una prohibición a la mayoría del software desarrollado y mantenido en China, medida que entró en vigor en marzo de 2026 para los modelos del año 2027 y que también abarca a compañías con una participación significativa de capital chino. Legisladores estadounidenses incluso han propuesto endurecer aún más estas disposiciones.
“Debido a nuestra estructura de propiedad, Volvo Car USA tuvo que seguir un proceso con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para obtener una autorización específica que permitiera continuar la importación y venta de vehículos conectados en el país”, señaló la empresa. “Con esta autorización específica, Volvo Cars puede continuar sus planes de crecimiento en Estados Unidos”.
Volvo Cars vendió 121 mil 600 vehículos en Estados Unidos durante 2025, una caída de 2.9% respecto a 2024.
El Departamento de Comercio no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
En septiembre, Volvo Cars anunció que comenzará a producir un nuevo modelo híbrido en Estados Unidos antes de que termine la década.
El nuevo vehículo será diseñado específicamente para el mercado estadounidense y ayudará a incrementar la utilización de capacidad en su planta de Carolina del Sur.
En abril de 2025, el director ejecutivo de Volvo Cars, Hakan Samuelsson, dijo que la compañía fabricaría más vehículos en Estados Unidos. Posteriormente, en julio, el grupo anunció planes para iniciar la producción de su SUV mediana Volvo XC60 en Carolina del Sur a finales de 2026.
Volvo, que durante años se posicionó como pionera en vehículos eléctricos con la meta de eliminar todos los modelos no eléctricos para 2030, cambió el año pasado su estrategia y anunció que los híbridos seguirán formando parte de su portafolio.
Actualmente, Volvo Cars importa a Estados Unidos todos sus vehículos desde Europa, excepto la SUV eléctrica Volvo EX90, ensamblada en Carolina del Sur. La automotriz sueca también importaba vehículos desde China, pero suspendió esas operaciones tras la entrada en vigor de los aranceles para autos fabricados en ese país.
Volvo indicó que el Departamento de Comercio otorgó la autorización específica tras “conversaciones constructivas” con agencias gubernamentales “sobre la gobernanza, tecnología y seguridad de datos de Volvo Cars”.
Por separado, la firma sueca Polestar, también controlada mayoritariamente por Geely, señaló este martes que continúa “trabajando con las autoridades estadounidenses para cumplir con los requisitos de las regulaciones anunciadas”.
Con información de Reuters