Ciudad de México, a 7 de mayo de 2026.- El Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE) afirmó que la firma del Tratado de Libre Comercio modernizado entre México y la Unión Europea (TLCUEM), la cual está prevista para el próximo 22 de mayo de 2026, en el marco de la Cumbre México-Unión Europea y la visita del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, representa una oportunidad clave para fortalecer una de las relaciones económicas estratégicas del país, al ampliar la certidumbre, impulsar la diversificación y facilitar el acceso a mercados en un entorno global cada vez más exigente.
Sergio E. Contreras Pérez, Presidente del COMCE, informó que “la actualización del acuerdo —vigente desde el año 2000— elimina restricciones en sectores como agroalimentos, servicios y compras públicas, e incorpora disposiciones sobre comercio digital, protección de datos, inversión y desarrollo sostenible. Además de la reducción arancelaria, el nuevo tratado busca consolidar un marco regulatorio común.”
El presidente del COMCE resaltó que uno de los cambios más relevantes es la nueva estructura del acuerdo, que permitirá una implementación más ágil de su componente comercial mediante la aprobación del Parlamento Europeo, reduciendo significativamente los tiempos frente a procesos tradicionales de ratificación. Esto permitirá que los beneficios comiencen a materializarse en el corto plazo, con efectos esperados entre finales de 2026 y 2027.
“En conjunto representamos un mercado de más de 582 millones de personas y un PIB de 25.1 billones de dólares. A esa presencia económica se suma un comercio bilateral dinámico. Desde la entrada en vigor del acuerdo, el intercambio de bienes ha crecido más de 300%. En 2025, las exportaciones mexicanas a la Unión Europea alcanzaron 27,658 millones de dólares, un aumento de 4.8% respecto a 2024, lo que la posiciona como el segundo destino de exportación del país. Las importaciones sumaron 66,940 millones de dólares, con lo que Europa se mantiene como el tercer origen de nuestras compras. En total, el comercio bilateral superó los 94,500 millones de dólares. Todas estas cifras nos permiten vislumbrar la relevancia de este acuerdo para México”, señaló Sergio E. Contreras Pérez, Presidente del COMCE.
En términos prospectivos, el organismo estima que, gracias a la modernización del TLCUEM, en los próximos cinco años el comercio bilateral podría crecer hasta un 35%, con un mayor dinamismo en las exportaciones mexicanas (25%-40%), en relación con las importaciones desde Europa (15%-30%), las últimas impulsadas principalmente por bienes de capital y tecnología.

Alemania, España, Italia, Francia, Países Bajos y Bélgica se encuentran entre los principales socios dentro del bloque europeo. Más de 45 mil empresas de la Unión Europea exportan actualmente a México; de ellas, 82% son pequeñas y medianas empresas. Para el organismo, esto indica que la modernización del TLCUEM ampliará las oportunidades para compañías mexicanas, en particular pymes interesadas en integrarse a ese mercado, pero será bajo ritmos diferenciados dependiendo del sector al que se aboquen.
“Los efectos del acuerdo se observarán de manera diferenciada por sectores. En una primera fase —dentro de los primeros doce meses— se anticipa un impacto inmediato en los agroalimentos de alto valor, como carne, aguacate, berries, tequila y mezcal, derivado de un mayor acceso al mercado. Posteriormente, entre los seis y dieciocho meses, se prevé un mayor dinamismo en el sector automotriz y de autopartes, seguido por la manufactura avanzada entre los doce y veinticuatro meses, y finalmente por industrias altamente reguladas —como la farmacéutica y química— en un horizonte de hasta tres años,” mencionó Contreras Pérez.
En materia de inversión, la Unión Europea se ubica como el segundo mayor inversionista en México. En 2025, aportó 9,906 millones de dólares en inversión extranjera directa, equivalente a 24.2% del total nacional, solo por debajo de Estados Unidos (38.8%). Destacan España (4,431 millones de dólares), Países Bajos (2,387 millones de dólares), Francia (1,223 millones de dólares), Alemania (800 millones de dólares), Suecia (439 millones de dólares), Italia (245 millones de dólares) e Irlanda (228 millones de dólares).

“El peso de la inversión europea se observa en su composición sectorial. En 2025, México captó 14,821 millones de dólares de inversión extranjera directa en manufactura; de ese monto, más de 4,301 millones provinieron de la Unión Europea. Es decir, uno de cada cuatro dólares invertidos en manufactura tiene origen europeo. Aunado a ello, la OCDE señala que, en sectores manufactureros de tecnología media-alta, las empresas europeas han aportado cerca de 25% de las nuevas inversiones anunciadas en el país”, agregó Contreras Pérez.

Hacia futuro, el COMCE estima que los flujos de inversión europea podrían incrementar considerablemente en los próximos cinco años, particularmente en un escenario de mayor relocalización productiva. Estas inversiones se concentrarían en sectores como automotriz —particularmente en su transición hacia nuevas tecnologías—, manufactura avanzada, energía y logística.
Asimismo, el organismo destacó que la modernización del TLCUEM fortalece el posicionamiento estratégico de México a nivel global. Al combinar este acuerdo con el T-MEC, el país se consolida como una de las pocas economías con acceso preferencial simultáneo a Norteamérica y Europa, en un contexto donde las empresas globales buscan diversificar cadenas de suministro y fortalecer su resiliencia operativa.
Para el COMCE, este acuerdo no solo debe entenderse como un instrumento comercial, sino como una plataforma para atraer inversión, conectar mercados y reposicionar a México dentro de las cadenas globales de valor.
Bajo esta visión, el organismo será coorganizador de la Cumbre Empresarial México-Unión Europea, que se llevará a cabo el 21 de mayo en la Ciudad de México, a la cual acudirá una delegación de la Unión Europea, como un espacio estratégico de diálogo orientado a identificar oportunidades, fortalecer alianzas e impulsar el comercio y la inversión bilateral. El encuentro reunirá a líderes empresariales, autoridades y especialistas de ambas latitudes para analizar los alcances de la modernización del acuerdo y sus implicaciones en sectores clave, así como para delinear una agenda conjunta que favorezca una mayor integración económica.