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Crece uso productivo de motocicletas en México impulsado por última milla y autoempleo

La motocicleta se consolida en México como herramienta de ingreso ante mayor demanda logística y presión económica. AMFIM señala crecimiento acelerado, impulsado por e-commerce, aunque con retos en seguridad vial.

Ciudad de México, 5 de mayo de 2026.- La motocicleta ya opera como una herramienta económica en México. El cambio responde a condiciones concretas: más traslados, jornadas fragmentadas y presión constante sobre el ingreso diario. La movilidad propia introduce una ventaja inmediata en ese escenario.

En actividades como reparto, mensajería, servicios técnicos o comercio independiente, contar con una motocicleta reduce tiempos muertos y permite aumentar el número de servicios en una misma jornada. El valor está en la capacidad de generar ingresos, no en la posesión del vehículo.

En este contexto, la Asociación Mexicana de Fabricantes e Importadores de Motocicletas (AMFIM) identifica cuatro factores que explican por qué la motocicleta dejó de ser un bien aspiracional para convertirse en una herramienta de trabajo y una pieza clave de la economía:

1.       La tendencia tiene escala global. Los vehículos de dos y tres ruedas son el segmento de transporte de mayor crecimiento en países de ingresos bajos y medios. La flota podría superar los 400 millones de unidades hacia 2050, impulsada por su eficiencia operativa y bajo costo.

2.       México refleja ese movimiento con rapidez. Hace una década circulaban poco más de 2 millones de motocicletas; hoy son 8.9 millones, de acuerdo con INEGI. El aumento no es accesorio: modifica la forma en que se resuelven los desplazamientos diarios.

3.       La expansión del comercio electrónico aceleró el proceso. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), más de 67 millones de personas realizaron compras en línea durante el último año, elevando la demanda de entregas inmediatas y servicios bajo demanda. La motocicleta se integró a la operación cotidiana de las ciudades como parte de la logística de última milla.

4.       Su función económica es directa. El uso comercial de vehículos ligeros reduce barreras de entrada al trabajo independiente y amplía la cobertura de servicios, como ha documentado el Banco Mundial.

El crecimiento, sin embargo, abre frentes que es necesario atender con la misma velocidad como lo es la seguridad vial, para reducir la tasa de siniestralidad y lograr que el 100% de los usuarios utilice cascos certificados. La motocicleta gana presencia porque resuelve una necesidad inmediata. El siguiente paso es definir cómo se incorpora a un sistema urbano que aún no termina de adaptarse a su escala.

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