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¿Tu empresa controla su consumo energético? La coyuntura global demuestra que hacerlo es clave para la rentabilidad

La escalada del conflicto en Medio Oriente ha generado una fuerte disrupción energética global, elevando los precios del petróleo y presionando los costos operativos. En México, la industria enfrenta mayores retos y acelera la adopción de eficiencia energética.

La escalada del conflicto en Medio Oriente entre Irán, Estados Unidos e Israel ha detonado una de las mayores disrupciones energéticas globales en décadas, con efectos que ya se reflejan en un incremento directo en los costos de operación para empresas de todos los sectores.

El tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde expertos señalan que circula cerca del 20% del petróleo mundial, se ha visto severamente afectado, mientras que firmas como S&P estiman que la producción global se reduzca a 6.7 millones de barriles diarios en los meses siguientes.

Esta disrupción ya impacta los costos energéticos de forma concreta. En semanas recientes, los precios del petróleo han registrado incrementos significativos, elevando la presión sobre industrias y cadenas productivas. Al respecto, William Maloney, economista en jefe para Latinoamérica y el Caribe del Banco Mundial, advierte que este shock en los precios del petróleo presionará los costos que enfrentan empresas y manufacturas en México.

Para economías como la mexicana, donde empresas e industrias forman parte de cadenas altamente dependientes de la energía, esta volatilidad se traduce en mayores costos, ajustes operativos forzados y retos para mantener la continuidad de sectores estratégicos. A esto se suma que muchas de estas organizaciones operan dentro de sistemas urbanos cuya estabilidad energética tampoco está garantizada, lo que amplifica el riesgo.

En este contexto, la energía deja de ser un tema exclusivamente geopolítico para convertirse en una variable crítica de competitividad. Industrias, comercios, hospitales y centros de datos enfrentan la necesidad de optimizar cada unidad de energía que consumen y tomar decisiones más estratégicas sobre cómo, cuándo y cuánta energía utilizan.

"Cuando los costos energéticos suben, la eficiencia deja de ser una aspiración y se convierte en una necesidad operativa. Las empresas que gestionan su energía de forma inteligente (monitoreando consumos, automatizando procesos y priorizando cargas críticas) reducen costos y fortalecen su capacidad de operar ante escenarios de incertidumbre", señala Caroline Hoarau, directora de Automatización Industrial y Usuarios Finales de Schneider Electric México y Centroamérica.

En ese sentido, soluciones de gestión energética como las que ofrece Schneider Electric, socio en tecnología energética, permiten a las empresas identificar ineficiencias, reducir desperdicios y tomar el control de su gasto energético de manera estratégica.

Esta coyuntura pone de manifiesto una realidad que aplica más allá del contexto actual: la forma en que las organizaciones gestionan la energía es un factor diferenciador. Las empresas que actúen hoy para optimizar su consumo generarán ahorros económicos significativos y, como consecuencia directa, avanzarán hacia operaciones más sostenibles.

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