Toluca, Estado de México, 9 de febrero de 2026.- La salida de la primera unidad del totalmente nuevo Jeep Cherokee Híbrido desde el Complejo Toluca, en el Estado de México, marcó el arranque formal de un nuevo programa industrial de Stellantis que refuerza el papel de México como plataforma estratégica de manufactura y exportación para la marca Jeep. Con este hito, la planta se convierte en la primera a nivel global en producir este modelo y en la única que lo fabricará para el mercado mexicano.
El inicio de producción del Cherokee Híbrido posiciona a México como centro clave dentro de la estrategia de electrificación de Stellantis. Se trata del cuarto SUV de la marca Jeep producido en el país, ampliando el portafolio de modelos ensamblados localmente y fortaleciendo la integración de la industria automotriz nacional a cadenas de valor de mayor complejidad tecnológica. Además de atender la demanda interna, el Complejo Toluca abastecerá mercados de Norteamérica.
Durante 2025, la planta de Toluca ensambló 130,254 unidades, lo que representó apenas 46.69% de su capacidad instalada, un nivel que refleja margen operativo disponible para absorber nuevos programas productivos. En diciembre de ese año, el complejo inició pruebas de producción, de las cuales salieron 25 unidades del Cherokee Híbrido, etapa clave para validar procesos, calidad y ritmo antes del escalamiento industrial.

De acuerdo con el plan de manufactura, el modelo entrará en fase de producción en masa durante el primer trimestre de 2026. Este cambio implicará un aumento sustancial en la carga operativa de la planta, particularmente si se consideran proyecciones conservadoras de ventas anuales en Estados Unidos, estimadas entre 35,000 y 50,000 unidades tan solo para el Cherokee. Para responder a ese volumen, la planta de Toluca deberá escalar su ritmo de producción a un rango de 2,900 a 4,200 unidades mensuales.
Este incremento no solo permitiría un uso más eficiente de la capacidad instalada, sino que también podría detonar nuevas inversiones de proveedores, ajustes logísticos, mayor integración de la cadena de suministro y un impacto positivo en la generación de empleos, tanto directos como indirectos. En términos industriales, el nuevo programa refuerza la relevancia de Toluca dentro del mapa productivo de Stellantis a nivel regional.
Uno de los aspectos más relevantes para México es que la producción del Jeep Cherokee Híbrido se concentra en esta planta, consolidando su especialización en vehículos utilitarios deportivos y modelos de alto valor agregado. La confianza de Stellantis en el talento local y en los procesos productivos del país quedó reflejada en el mensaje difundido por la compañía en redes sociales, donde destacó que el primer Cherokee Híbrido hecho en México para el mercado nacional simboliza el compromiso con los más altos estándares de calidad.

En el mercado mexicano, la Jeep Cherokee 2026 llega a un segmento cada vez más competido, donde enfrentará a modelos híbridos como Honda CR-V HEV, Subaru Forester HEV y la futura Toyota RAV4 híbrida. Por su perfil aventurero, también competirá indirectamente con propuestas como Ford Bronco Sport y Mazda CX-50, ampliando su espectro de rivalidad más allá del enfoque estrictamente híbrido.
En cuanto a su oferta comercial, el modelo estará disponible en dos versiones: Limited 4x4, con un precio de $899,900 pesos, y Overland 4x4, con un precio de $949,900 pesos. Con ello, Jeep busca posicionar al Cherokee Híbrido como una alternativa que combine electrificación, capacidad todoterreno y manufactura nacional.
El arranque de la producción no solo representa un nuevo capítulo para la planta de Toluca, sino también un paso relevante para la industria automotriz mexicana en su transición hacia tecnologías híbridas, consolidando al país como un actor clave en la producción de vehículos electrificados para Norteamérica.

