Ciudad de México a 25 de marzo, 2026.- Expertos y consultores del sector público y privado, se reunieron en un diálogo de alto nivel sobre transición marítima, donde coincidieron en que el país ya cuenta con bases importantes: la Estrategia Nacional de Descarbonización de Puertos (2024), la actualización de la NDC 3.0 con horizonte de emisiones netas cero a 2050, y el desarrollo de un plan de acción nacional para la descarbonización marítima con apoyo técnico internacional, en el marco del programa GreenVoyage2050 de la OMI. No obstante, el consenso fue claro: sin coordinación energética, incentivos fiscales adecuados y financiamiento verde estructurado, la transición podría ralentizarse.
La instancia fue convocada por Manuia y el Rocky Mountain Institute (RMI), en colaboración con CAMEINTRAM, SEA Trident Consulting Group, WWF, y el Instituto de las Américas (IoA), y con el apoyo de la Fundación de las Naciones Unidas (UNF), Oceans5, Race to Resilience y Race to Zero. Este encuentro se enmarca en una serie de eventos regionales que contemplan Chile, Panamá, México, Colombia y Brasil, orientados a promover el diálogo y la coordinación en torno a la descarbonización del transporte marítimo y portuario.
“Para FEMSA, estos espacios son de gran valor porque permiten conectar al sector productivo con las instituciones que toman decisiones en materia de descarbonización del transporte marítimo y con las propias empresas responsables de la operación logística. A través de estos diálogos es posible identificar cuellos de botella y colaborar en soluciones concretas. En un contexto global complejo, donde incluso se cuestiona la ambición de algunas metas ambientales, resulta crítico mantener estos espacios y dar seguimiento a los acuerdos alcanzados”, señaló Omar Mérida, Gerente de Asuntos Regulatorios y Relaciones Institucionales en Coca-Cola FEMSA.
A nivel internacional, el sector marítimo enfrenta una presión regulatoria creciente. La Unión Europea ya incorporó al transporte marítimo en su sistema de comercio de emisiones, mientras que la OMI continúa impulsando la implementación de un marco global para reducir las emisiones del sector en las próximas décadas. Conocido como “Net Zero Framework” (NZF), este propone estándares globales de intensidad de carbono y mecanismos económicos que podrían transformar el mercado de combustibles marítimos en la próxima década.
Uno de los principales retos identificados en el diálogo es la alineación entre la política energética y los compromisos climáticos. El combustóleo actualmente utilizado por parte de la flota proviene de refinerías nacionales, y cualquier transición hacia combustibles más limpios requiere claridad en incentivos fiscales, como podrían ser ajustes al IEPS para biocombustibles marinos, así como acceso a financiamiento verde que reduzca el diferencial de costos, actualmente hasta tres veces superior frente a combustibles fósiles.
Pero la discusión va más allá del carbono. Los expertos destacaron que una transición mal diseñada en materia de combustibles alternativos puede generar efectos colaterales, como cambios en la química atmosférica o presión sobre los ecosistemas si no se evalúa adecuadamente su origen. Por ello, insistieron en la necesidad de realizar estudios de impacto ambiental, análisis de ciclo de vida de estos combustibles y desarrollar modelos científicos robustos antes de adoptar soluciones tecnológicas a gran escala.
El encuentro concluyó con un mensaje transversal: la descarbonización del transporte marítimo se está convirtiendo rápidamente en un factor estratégico para la competitividad de los países. En ese contexto, fortalecer la coordinación público-privada, generar certidumbre regulatoria y desarrollar habilitadores económicos, serán elementos clave para que México avance de la ambición a la implementación y aproveche las oportunidades que ofrece esta transición global.
“Este entorno global con alta competitividad comercial, estará cada vez más ligada a la huella ambiental, la pregunta ya no es si México debe avanzar hacia la descarbonización marítima, sino qué tan rápido y qué tan estratégicamente está dispuesto a hacerlo”, concluyeron los participantes.
“La SHCP siempre está interesada en escuchar a los diferentes sectores para poder identificar el mejor diseño de la política económica. En ese sentido, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público queda abierta a cualquier oportunidad de colaboración e intercambio técnico, científico, jurídico, etc., que ayude a la mejor formulación de la política pública y el mayor beneficio social”, mencionó Erik Aarón Jiménez Villanueva, Responsable de la Dirección de Estudios Económicos y Ambientales en SSI-SHCP.