Ciudad de México, 13 de enero de 2026. El sector logístico en México inicia el año con una transformación en su ADN operativo. Ante una demanda que no da tregua y una disponibilidad de naves industriales del 2.2%, las empresas han dejado de ver el suelo como su único activo para empezar a capitalizar el potencial de sus techos. Esta evolución hacia el aprovechamiento vertical no es solo una respuesta a la falta de espacio, sino una estrategia de agilidad para optimizar las instalaciones en tiempo récord.
En este panorama, "crecer hacia arriba" se ha vuelto una medida decisiva para mantener el flujo de mercancías sin esperar meses por la construcción de nuevos parques industriales. En lugar de buscar terrenos externos, las compañías están rediseñando el interior de sus bodegas con sistemas como los racks autoportantes: estructuras tan sólidas que, además de organizar la carga, funcionan como la base que sostiene el techo y las paredes del edificio.
A partir de este escenario, PM STEELE® ha detectado un cambio en la hoja de ruta de los proyectos industriales: la prioridad ya no es simplemente conseguir metros cuadrados, sino maximizar la eficiencia de cada rincón. Este giro está redefiniendo la planeación de los centros de distribución en el país, donde ahora se buscan infraestructuras que permitan un mayor volumen de inventario y que estén preparadas para las exigencias tecnológicas que vienen.
“Lo que vemos en 2025 no es solo un tema de capacidad, sino de estrategia”, señaló Manuel Farías, subdirector de Sistemas de Almacenamiento en PM STEELE®. “Las empresas están entendiendo que aprovechar la altura genera más rendimiento que buscar más terreno. Cuando un almacén crece hacia arriba sin detener operaciones, gana flexibilidad inmediata y prepara el camino para automatizar después.”
Este modelo ha ganado relevancia en industrias como alimentos, bebidas, retail, e-commerce, farmacéutica y operadores logísticos (3PL). Son sectores donde cada metro cúbico es vital y donde ganar altura resulta más rentable, especialmente cuando el mercado cambia con rapidez o los plazos para expandirse son muy cortos.
Esta búsqueda de mayor volumen también está impulsando un movimiento hacia la automatización progresiva. El uso de racks autoportantes permite que las empresas integren tecnología robótica conforme su operación lo exija, sin tener que reconstruir el inmueble ni frenar el trabajo diario. Se trata de un modelo que se ha vuelto clave para las cadenas de suministro que hoy operan bajo estándares de alta precisión.
“La presión por rapidez y exactitud está subiendo en todas las cadenas de suministro. Las empresas que preparan su estructura para automatizar después tienen ventajas claras. No se trata de comprar tecnología, sino de tener el edificio listo para soportarla”, añadió Farías.
En este escenario, se ha detectado un interés creciente por sistemas que son rápidos de instalar y fáciles de adaptar. Al reducir la necesidad de obra civil, estos proyectos permiten arrancar operaciones en menos tiempo y mejorar el control de la mercancía, lo que resulta fundamental para productos sensibles o que requieren manejo en cámaras de frío.
Al arranque de 2026, la tendencia de optimizar el espacio dentro de la propia nave se consolida como la alternativa más ágil ante la saturación de terrenos. La experiencia actual confirma que aprovechar la altura no solo resuelve una urgencia inmediata de almacenamiento, sino que deja la base lista para cuando el ritmo del mercado exija dar el paso hacia procesos automáticos. En un sector de alta rotación y demanda variable, mirar hacia arriba se ha convertido en la ventaja definitiva para seguir creciendo.
Si deseas conocer más sobre soluciones logísticas en México, te invitamos a conocer Road 2 Logistics Automotive y su próxima edición que se celebrará el 3 y 4 de junio de 2026 en León, Guanajuato.