Washington, 7 de mayo de 2026.- Los principales grupos de la industria automotriz pidieron este jueves a la administración Trump extender el tratado de libre comercio con México y Canadá, al considerar que es crucial para la producción de vehículos en Estados Unidos, mientras Norteamérica enfrenta competencia de Asia y Europa.
Los siete grupos, que representan a fabricantes de automóviles, distribuidores y productores de autopartes, señalaron en una carta dirigida al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y reportada primero por Reuters, que extender el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) “ayudará a garantizar que Estados Unidos siga siendo una base de producción globalmente competitiva en un momento de rápidos cambios tecnológicos y creciente competencia internacional”.
La carta llega previo a la fecha límite del 1 de julio para la revisión sexenal del acuerdo. México y Estados Unidos acordaron iniciar negociaciones bilaterales formales para resolver temas pendientes del T-MEC durante la semana del 25 de mayo en la Ciudad de México.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) no emitió comentarios de inmediato.
México y Canadá han visto en las negociaciones del T-MEC una vía para obtener alivio frente a los elevados aranceles impuestos por Trump en 2025, los cuales han generado dificultades para las armadoras y otras industrias dentro de la altamente integrada economía norteamericana.
Los grupos automotrices —que representan a General Motors, Volkswagen, Tesla, Toyota, Hyundai y el resto de las principales compañías automotrices— advirtieron que dividir el T-MEC en acuerdos comerciales separados “introduciría una complejidad innecesaria, aumentaría la carga administrativa, crearía regímenes regulatorios divergentes y debilitaría las cadenas de suministro que el acuerdo fue diseñado para fortalecer”.
Bajo el T-MEC y su antecesor, el TLCAN, existieron más de tres décadas de comercio libre de aranceles para vehículos y autopartes entre las tres naciones, hasta que Trump impuso el año pasado un arancel de 25% a las importaciones automotrices globales bajo argumentos de seguridad nacional, amparado en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.
Desde entonces, Trump alcanzó acuerdos para aplicar aranceles de 15% a las importaciones automotrices provenientes de Japón, la Unión Europea y Corea del Sur, así como tarifas de 10% para Reino Unido, lo que volvió más barato exportar algunos vehículos desde esos países hacia Estados Unidos que desde México.
Actualmente, el T-MEC exige que alrededor del 75% del valor de un automóvil provenga de la región, además de ciertos niveles específicos de contenido originario de Estados Unidos o Canadá.
Un grupo que representa a las tres automotrices de Detroit señaló el año pasado que el T-MEC genera importantes eficiencias que representan “decenas de miles de millones de dólares en ahorros anuales”.
Con información de Reuters