León, Guanajuato, 10 de septiembre de 2026. — La incorporación de inteligencia artificial (IA) en la industria requiere más que adquirir tecnología: implica revisar procesos, fortalecer la calidad de los datos, preparar al talento y establecer mecanismos de gobernanza para que las soluciones generen valor dentro de las empresas, coincidieron especialistas durante la conferencia “IA e Industria ¿Sustitución o Evolución?”, realizada en el primer día del Foro de Proveeduría Automotriz 2026, en Poliforum León.
El encuentro, organizado por el Clúster Automotriz de Guanajuato (CLAUGTO), reunió a Selene Diez Reyes, CEO de Forte Innovation Consulting; Marco Delgado, Director de Planta en KOSTAL Electromobility Mexico; Ofelia Guerra, socia fundadora de SIGEIN Soluciones; y Sergio Gurrola, Senior MS Dynamics Business Analyst en Toyota Tsusho Mexico, para analizar los retos de incorporar IA en las operaciones industriales.
Durante la conversación, Selene Diez Reyes planteó que la IA debe entenderse como parte de una transformación tecnológica más amplia y no únicamente como la incorporación de herramientas generativas o chatbots. Desde su perspectiva, la decisión de adoptar tecnología debe estar relacionada con los objetivos del negocio y con la velocidad a la que una empresa busca avanzar en materia de competitividad.
“La incorporación de tecnología no solamente Inteligencia artificial tiene que ver más con hacia dónde va el negocio”, señaló Diez Reyes.
También destacó la necesidad de definir qué se quiere lograr antes de seleccionar una solución tecnológica.
Desde la perspectiva organizacional, Ofelia Guerra puso el énfasis en la preparación de las personas. Ante la discusión sobre si la IA sustituirá puestos de trabajo o transformará las funciones, consideró que el cambio debe abordarse como un proceso de evolución y preparación, tomando en cuenta la resistencia al cambio, las capacidades existentes y el acompañamiento que requerirán los colaboradores.
“Las evoluciones se preparan”, afirmó Guerra
Quien añadió que las empresas deben diagnosticar cómo se encuentra su gente y determinar quién será responsable de acompañar el proceso de transformación.
La especialista sostuvo que el avance de la IA modificará las competencias requeridas dentro de las organizaciones. En este contexto, la capacidad de formular preguntas, evaluar las respuestas obtenidas y asumir responsabilidad sobre su implementación adquiere relevancia, al igual que un liderazgo capaz de comprender tanto a las personas como al negocio.
En el ámbito operativo, Marco Delgado señaló que los proyectos de IA deben conservar principios utilizados tradicionalmente en las iniciativas de mejora continua: partir de una necesidad concreta y generar valor para el cliente.
“Un proyecto o una iniciativa debe nacer de un dolor”, explicó Delgado.
Quien recomendó comenzar con procesos que ya generen datos y que puedan ser medidos. Bajo este enfoque, actividades repetitivas que requieren mayor eficiencia pueden representar oportunidades iniciales para aplicar IA.
El director de planta también planteó que el retorno de una iniciativa no necesariamente debe medirse únicamente en términos monetarios. Variables como el desperdicio, el consumo de energía, los tiempos de traslado o las horas extra pueden servir para determinar el impacto de una solución y posteriormente traducir ese resultado a términos económicos.
Por su parte, Sergio Gurrola destacó la importancia de contar con procesos claros y datos confiables antes de incorporar IA. Advirtió que automatizar procesos deficientes puede acelerar los problemas existentes en lugar de resolverlos.
“Si ingresamos basura, pues vamos a tener basura. El problema es que si lo hacemos con IA vamos a obtener esa basura a la velocidad de la luz”, expresó Gurrola.
El especialista subrayó que las compañías necesitan comprender y documentar adecuadamente sus procesos, contar con datos de calidad y establecer responsabilidades sobre su gestión. También señaló la relevancia de la gobernanza y la trazabilidad para poder identificar quién es responsable de los datos y evaluar las respuestas generadas por las soluciones de IA.
A lo largo del panel también se planteó que las empresas deben comenzar con casos de uso concretos y medibles, en lugar de intentar transformar de manera simultánea toda una operación. La selección del proceso, la disponibilidad de datos, el talento encargado de operar y liderar la solución, así como las condiciones de seguridad y gobernanza, forman parte de los elementos necesarios para una implementación escalable.
La discusión concluyó con un énfasis en la preparación ante el cambio. Para los participantes, la ventaja competitiva no dependerá únicamente de disponer de una determinada tecnología, sino de la capacidad de las organizaciones para adaptar sus métodos, procesos y capacidades humanas a un entorno tecnológico que evoluciona con rapidez.