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Colombia y Mazda exploran el regreso del ensamblaje automotriz tras 12 años

El Gobierno colombiano y la automotriz japonesa sostienen conversaciones para evaluar una posible planta de ensamblaje, la producción de autopartes y la incorporación de proveedores locales a su cadena de suministro.

Bogotá, Colombia, 9 de cotubre de 2026. – El Gobierno de Colombia y Mazda iniciaron conversaciones para explorar el posible regreso de la automotriz japonesa a la fabricación de vehículos en el país, con alternativas que incluyen la instalación de una planta de ensamblaje y la integración de empresas colombianas a su cadena de suministro.

El acercamiento se formalizó durante un encuentro realizado en Bogotá el 8 de octubre, en el que participaron representantes del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y de ProColombia. La reunión dio continuidad a los contactos establecidos durante una misión oficial a Japón, donde las autoridades colombianas manifestaron su interés en atraer nuevamente inversiones industriales de la compañía.

Por ahora, Mazda no ha confirmado una decisión para retomar el ensamblaje en Colombia. Las conversaciones permanecen en una etapa exploratoria y cualquier proyecto dependerá de los análisis de viabilidad correspondientes y de una determinación corporativa de la empresa.

El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, destacó el seguimiento a las gestiones realizadas en Tokio. “Fuimos a Tokio hace unas semanas y dijimos que queríamos ver a Mazda en Colombia. Aquí están. Aquí estamos hablando con ellos, abriéndoles las puertas del país y diciéndoles que los queremos de vuelta en Colombia”, afirmó.

Durante el encuentro, el funcionario también expresó la disposición del Gobierno para respaldar la evaluación de una eventual inversión industrial. “Yo voy a hacer como ministro lo que tenga que hacer para que ustedes monten su planta aquí en Colombia”, señaló, al referirse a la importancia de contar con seguridad jurídica, seguridad física y reglas claras para las inversiones de largo plazo.

Una posible planta y oportunidades para proveedores

Las conversaciones entre Mazda y las autoridades colombianas abarcan distintas alternativas de participación industrial, desde una posible planta de ensamblaje hasta la elaboración de autopartes y la incorporación de compañías nacionales a la cadena de suministro de la automotriz.

La agenda contempla oportunidades para fabricantes colombianos de accesorios, repuestos y componentes, con posibilidades de atender tanto la demanda local como otros mercados de la región. De concretarse proyectos en estas áreas, la participación de proveedores nacionales podría ampliar los vínculos de la industria colombiana con las cadenas de valor automotrices.

Sin embargo, las posibilidades todavía están sujetas a evaluación. Hasta el momento, no se han anunciado inversiones definidas, plazos para una eventual instalación industrial ni compromisos de producción por parte de Mazda.

Un eventual proyecto también representaría un cambio en el esquema actual de operación de la marca en Colombia. La compañía dejó de ensamblar vehículos en el país en 2014, tras el cierre de la Compañía Colombiana Automotriz, en un contexto marcado por la reducción de las exportaciones hacia mercados vecinos y los menores costos de importación.

Actualmente, Mazda abastece el mercado colombiano con vehículos importados desde Japón y México, mientras mantiene su red de concesionarios y salas de exhibición. El acercamiento con el Gobierno ocurre 12 años después de su salida del ensamblaje nacional.

La estrategia de Colombia para atraer inversión japonesa

El diálogo con Mazda forma parte de los esfuerzos del Gobierno colombiano por fortalecer la relación económica con Japón y atraer capital hacia sectores como manufactura, movilidad eléctrica, energía, infraestructura digital, innovación y tecnología.

El antecedente inmediato fue la visita de Mauricio Gómez Amín a Tokio, realizada del 22 al 27 de agosto, con el objetivo de reactivar el Acuerdo de Asociación Económica entre ambos países, cuyas negociaciones llevaban cerca de 15 años paralizadas.

El 25 de agosto, el ministro colombiano se reunió con Toshiro Ino, titular japonés de Economía, Comercio e Industria, para establecer una agenda orientada a reanudar y concluir el pacto. Dos días después, sostuvo un encuentro con Toshimitsu Motegi, ministro de Asuntos Exteriores de Japón, en el que acordaron retomar las conversaciones mediante sus equipos técnicos.

Durante esa misión, las autoridades colombianas también plantearon su interés en que Mazda regresara al ensamblaje de vehículos. El presidente Abelardo de la Espriella había anticipado esa intención el 30 de agosto, al señalar que su Gobierno buscaba que la empresa retomara operaciones industriales en el país.

El mandatario también mencionó la posibilidad de que Toyota evaluara proyectos relacionados con vehículos eléctricos, una gestión distinta de las conversaciones específicas con Mazda.

Por ahora, el acercamiento con la automotriz japonesa constituye una etapa de evaluación, sin una decisión definitiva sobre nuevas instalaciones. El resultado dependerá de la viabilidad de las alternativas analizadas y de la determinación de la compañía sobre una posible inversión en Colombia.

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