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COFOCE y Puerto Interior, equipo por las MiPyMEs

En columna exclusiva, el director general de COFOCE reflexiona sobre la comunidad creada alrededor de Puerto Interior en su 20 aniversario, la cual ha permitido el crecimiento de la exportación directa e indirecta de MiPyMEs guanajuatenses.

Por: Luis Antonio Vargas Zavala, Director General de COFOCE.

Hace veinte años, donde hoy circulan más de 25 mil vehículos al día, había tierra de cultivo y una apuesta que pocos se atrevían a hacer. A Guanajuato Puerto Interior incluso llegaron a llamarle alguna vez "muerto interior", por las dificultades de su arranque. Dos décadas después, esa apuesta es uno de los complejos logístico-industriales más exitosos de México: 1,300 hectáreas, 140 empresas de 18 países, más de 5,500 millones de dólares de inversión acumulada y 30 mil empleos directos que sostienen a igual número de familias guanajuatenses.

Puerto Interior no nació como un proyecto aislado. Es resultado de una visión que comenzó a construirse hace más de tres décadas, cuando Guanajuato decidió transformar su modelo económico y abrir nuevas oportunidades a través del comercio exterior. En 1992 nació COFOCE, cuando las exportaciones del estado rondaban los 160 millones de dólares. La apuesta era clara: preparar a las empresas para competir fuera de México. Años después, esa misma visión entendió que la capacidad comercial necesitaba infraestructura, aduana, ferrocarril, talento y conectividad para llegar al mundo desde el corazón del país.

Hoy, cerca del 90 por ciento de las compañías instaladas en el recinto tiene orientación al comercio internacional. Esa combinación explica buena parte de la evolución económica de Guanajuato: pasamos de una economía identificada con sectores tradicionales a una mucho más diversa, donde conviven el calzado, la agroindustria y las artesanías con la automotriz, la metalmecánica, la logística y los servicios especializados. Dejamos de exportar solo materia prima para empezar a exportar capacidades.

Ahí es donde entra la MiPyME guanajuatense: no como espectadora del crecimiento industrial del estado, sino como parte activa de su engranaje. Cada planta que se instala arrastra consigo una necesidad de insumos, empaques, maquinados, servicios y componentes. Muchas empresas locales inician su vínculo con el comercio exterior sin cruzar una frontera: le venden a una empresa que sí exporta. Es la exportación indirecta y es, en nuestra experiencia, la puerta de entrada más natural. Al convertirse en proveedor de un corporativo global, la MiPyME adopta certificaciones, tiempos de entrega y controles de calidad de talla internacional sin asumir todavía el reto logístico y financiero de exportar por cuenta propia.

Ese aprendizaje funciona como escalón. Una vez que una empresa domina los estándares que le pide un cliente global instalado en su propio estado, exportar de manera directa deja de ser un salto al vacío. Acompañar ese tránsito es la tarea que COFOCE realiza con nuestro modelo de madurez exportadora, identificamos a quienes ya proveen a las plantas del recinto y las llevamos al siguiente paso mediante certificaciones, misiones comerciales, ferias internacionales y vinculación con compradores.

Ese es quizá el principal aprendizaje de estos 20 años: las grandes transformaciones requieren visión, continuidad y colaboración. Gobierno, empresas, academia y sociedad han construido un ecosistema que hoy permite que una microempresa de Guanajuato pueda pensar en vender en Japón, Estados Unidos, Europa o cualquier otro mercado.

Ambas instituciones compartimos una convicción: la competitividad de Guanajuato no se mide solo por la inversión que atrae, sino por la capacidad de sus propias empresas para integrarse a esas cadenas de valor y salir a competir al mundo.

Los 30 mil empleos que hoy genera Puerto Interior tienen nombre y apellido. Ese es el sentido que le da valor a cualquier cifra: cada contrato de proveeduría, cada certificación y cada embarque representa mejores condiciones de vida para una familia. Felicidades por estos primeros veinte años, que confirman nuestra brújula: exportar para transformar vidas no es una consigna, es una ruta concreta que empieza en el taller de una MiPyME.


LUIS ANTONIO VARGAS ZAVALA

Director General de COFOCE, organismo especializado en la internacionalización de empresas y el impulso a las MiPyMEs exportadoras de Guanajuato. Cuenta con más de 20 años de experiencia en promoción económica, comercio internacional y liderazgo institucional, impulsando estrategias de competitividad y vinculación global para empresas guanajuatenses. Es Licenciado en Comercio Internacional por la Universidad de Guanajuato y ha complementado su formación con diversos programas especializados en negocios internacionales y desarrollo empresarial. Su visión se enfoca en generar desarrollo económico con impacto social y oportunidades para las familias guanajuatenses.

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