Querétaro, Qro., 6 de agosto de 2026. En el marco del Primer Congreso Nacional de Clusters México 2026, organizado por la Red Nacional de Clústers de la Industria Automotriz (REDCAM), Marco Llinás, director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentó la conferencia "Iniciativas clúster bajo una nueva visión de las Políticas de Desarrollo Productivo para América Latina y el Caribe", en la que expuso la necesidad de fortalecer las políticas de desarrollo productivo de la región y posicionar a las iniciativas clúster como un instrumento estratégico para elevar la productividad y la competitividad.
Al iniciar su participación, Llinás expresó que esperaba que el congreso representara "una especie de semilla" para avanzar hacia una red nacional de clústeres en México, tomando como referencia la experiencia de Colombia, donde participó en la construcción de la Red Clúster Colombia.
Durante su exposición, explicó que la CEPAL identifica tres "trampas de desarrollo" que limitan el crecimiento de América Latina y el Caribe: la baja capacidad para crecer, la alta desigualdad con baja movilidad social y las débiles capacidades institucionales y de gobernanza. De ellas, destacó que la baja productividad constituye el principal obstáculo para el crecimiento económico de la región.
Como ejemplo, señaló que entre 2014 y 2023 América Latina registró un crecimiento promedio anual de apenas 0.9%, inferior incluso al observado durante la denominada "década perdida" de los años ochenta. Añadió que el estancamiento de la productividad limita la capacidad de los países para reducir la pobreza, disminuir la desigualdad, generar empleo de calidad y enfrentar los retos derivados del cambio climático.
Frente a este escenario, el representante de la CEPAL afirmó que la transformación productiva no ocurrirá de manera espontánea, sino que requiere políticas deliberadas y una nueva visión del desarrollo productivo. En este enfoque, explicó, participan de manera coordinada gobiernos, empresas, academia y sociedad civil, con una fuerte orientación territorial y una estrategia enfocada en elevar la productividad mediante la diversificación y sofisticación de las economías.
Dentro de esa estrategia, Llinás sostuvo que las iniciativas clúster deben dejar de considerarse un fin en sí mismas para convertirse en el principal vehículo de implementación de las políticas de desarrollo productivo. En su definición, una iniciativa clúster constituye un mecanismo de articulación entre múltiples actores para identificar cuellos de botella, impulsar proyectos estratégicos y elevar la productividad de cadenas de valor y aglomeraciones económicas.
Asimismo, destacó que experiencias internacionales como las del País Vasco y Cataluña muestran que los clústeres pueden convertirse en instrumentos para acelerar procesos de transformación productiva cuando forman parte de una estrategia pública de largo plazo. También señaló que México cuenta con casos exitosos de iniciativas clúster desarrolladas desde hace varios años, aunque consideró que aún existe un amplio margen para incrementar su visibilidad y aprovecharlas dentro de las políticas nacionales y estatales de desarrollo productivo.
Respecto al panorama regional, indicó que la CEPAL identificó más de 700 iniciativas clúster en América Latina y el Caribe, con Brasil, Chile, Colombia y México entre los países con mayor número de proyectos. Sin embargo, advirtió que muchas de estas iniciativas todavía no se utilizan plenamente como instrumentos para materializar las prioridades productivas definidas por los gobiernos.
En el caso mexicano, explicó que la plataforma de la CEPAL registra 34 iniciativas, aunque durante el congreso se informó que existen alrededor de 104 identificadas en el país. También señaló que las iniciativas nacionales presentan una fuerte concentración en el sector manufacturero y que el sector privado desempeña un papel relevante tanto en su integración como en su financiamiento.
Como parte de las recomendaciones presentadas, Llinás propuso fortalecer el financiamiento de las iniciativas clúster, garantizar la continuidad de estas políticas en el mediano y largo plazo, impulsar la innovación, fomentar la colaboración entre clústeres, fortalecer las capacidades técnicas de sus equipos y mejorar la comunicación de sus resultados.
Al concluir, reiteró que el aprovechamiento pleno de las iniciativas clúster dependerá de su integración a las estrategias nacionales y estatales de desarrollo productivo. "Solo en la medida en que escalemos y mejoremos estas políticas y veamos profundas agendas en materia de desarrollo productivo es que vamos a mover la aguja de la productividad y lograr mayores niveles de bienestar para nuestra gente", concluyó.