El movimiento de carga aérea en los principales aeropuertos de México alcanzó 835,883.9 toneladas durante enero-agosto de 2026, un incremento de 4.5% frente al mismo periodo de 2025, cuando se registraron 800,134.4 toneladas. El resultado estuvo acompañado por un crecimiento de la carga internacional, mientras que el segmento doméstico registró una disminución, de acuerdo con las cifras presentadas con referencia a la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
La evolución del periodo muestra diferencias entre las operaciones de los aeropuertos. Santa Lucía, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y Guadalajara concentraron los mayores volúmenes dentro del comparativo por terminal, aunque sus variaciones fueron distintas. También se registraron retrocesos en aeropuertos como Tijuana, Cancún, Toluca y San Luis Potosí.
La carga internacional impulsa el acumulado
Entre enero y agosto de 2026, la carga internacional sumó 591,401.2 toneladas, frente a 550,974.2 toneladas en el mismo lapso de 2025. La diferencia representó un aumento de 40,427.1 toneladas, equivalente a 7.3%.
Santa Lucía encabezó este segmento con 272,248.6 toneladas acumuladas, un crecimiento de 6.8% respecto a las 254,904.8 toneladas del año anterior. El aeropuerto de Guadalajara reportó 105,651.9 toneladas, 19% más que las 88,818.6 toneladas registradas entre enero y agosto de 2025.
El AICM movilizó 130,135 toneladas internacionales, con un incremento de 2.5% frente a las 126,955.6 toneladas previas. Monterrey alcanzó 30,822 toneladas, un avance de 11.5%, mientras que Querétaro registró 15,809.8 toneladas, un crecimiento de 12.1%.
En agosto, la carga internacional totalizó 80,576.9 toneladas, un aumento de 11.6% frente a las 72,173 toneladas del mismo mes de 2025. Querétaro presentó el mayor crecimiento porcentual entre los aeropuertos desglosados, con 34.5%, al pasar de 1,665.5 a 2,239.9 toneladas. Monterrey avanzó 25.6%, Guadalajara 17%, el AICM 13.6% y Santa Lucía 6.9%.
El segmento doméstico registra una contracción
En contraste, la carga doméstica acumuló 244,482.7 toneladas durante los primeros ocho meses de 2026, una reducción de 1.9% frente a las 249,160.2 toneladas del mismo periodo de 2025. Esto representó una disminución de 4,677.6 toneladas.
Querétaro movilizó 39,045.2 toneladas de carga doméstica, con un crecimiento de 5% respecto al acumulado anterior. Monterrey registró 24,086.8 toneladas, un incremento de 7.8%, mientras que Ciudad Juárez alcanzó 8,460.1 toneladas, con un aumento de 76%, la mayor variación positiva porcentual entre las terminales desglosadas.
En sentido contrario, San Luis Potosí reportó 14,652.6 toneladas, una caída de 14.9%; Hermosillo contabilizó 8,568.2 toneladas, una reducción de 17.9%; y Tijuana sumó 21,126.1 toneladas, 6.9% menos. Guadalajara registró 27,866.2 toneladas, una baja de 5.5%, y el AICM alcanzó 35,925.7 toneladas, una disminución de 2%.
La tendencia también se reflejó en agosto. La carga doméstica pasó de 31,403 toneladas en agosto de 2025 a 30,621.3 toneladas en agosto de 2026, una contracción de 2.5%. Querétaro creció 23.2% en el mes y Ciudad Juárez, 73.6%, mientras que San Luis Potosí retrocedió 15.6%.
Diferencias entre aeropuertos
En el comparativo general de enero a agosto, Santa Lucía movilizó 276,756.4 toneladas, con un crecimiento de 5.8%, mientras que el AICM registró 166,060.7 toneladas, 1.5% más. Guadalajara avanzó 12.9%, hasta 133,518.1 toneladas; Monterrey creció 9.8%, con 54,908.8 toneladas, y Querétaro aumentó 6.9%, hasta 54,855.6 toneladas.
Entre las terminales con retrocesos, Tijuana disminuyó 7.7%, a 22,820.2 toneladas; Cancún cayó 15.9%, a 20,087.8; Toluca bajó 21.7%, a 16,315.8, y San Luis Potosí retrocedió 13.2%, a 15,463.7 toneladas. Mérida tuvo una variación positiva de 0.6%, con 16,423.1 toneladas, mientras que el rubro de otros aeropuertos creció 13.4%, hasta 58,673.9 toneladas.
Así, el crecimiento acumulado de 4.5% en la carga aérea estuvo acompañado por una evolución desigual entre segmentos y terminales: el avance de las operaciones internacionales contrastó con la disminución del movimiento doméstico.