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BYD y Geely, finalistas para adquirir la planta COMPAS en Aguascalientes

BYD y Geely emergen como finalistas para adquirir la planta COMPAS en Aguascalientes, en un momento clave para la industria mexicana, marcado por aranceles de EE.UU., revisión del T-MEC y la creciente presencia china en el mercado nacional.

Interpretación de IA.

Aguascalientes, México, 12 de febrero de 2026 (con información de Reuters).- Dos de los principales fabricantes de automóviles chinos, BYD y Geely, se encuentran entre los finalistas para adquirir la planta Nissan–Mercedes-Benz en México —conocida como COMPAS y ubicada en Aguascalientes—, según información revelada por Reuters citando a una persona familiarizada con el proceso.

La operación ocurre en un momento especialmente sensible para la industria automotriz mexicana, marcado por aranceles estadounidenses, cierres de fábricas y ajustes estratégicos globales.

Nueve interesados y tres finalistas

De acuerdo con fuentes citadas por Reuters, un total de nueve empresas manifestaron interés en la planta, entre ellas al menos otras dos grandes armadoras chinas: Chery y Great Wall Motor. El fabricante vietnamita de vehículos eléctricos de origen vietnamita VinFast también figura como finalista, aunque actualmente no comercializa vehículos en México.

BYD, Chery, Great Wall Motor, Geely y VinFast no respondieron a solicitudes de comentarios de Reuters al momento de la publicación.

El interés chino representa un posible punto de inflexión para la industria mexicana, históricamente dominada por fabricantes estadounidenses, europeos y japoneses que han utilizado al país como plataforma exportadora hacia Estados Unidos.

México, atrapado entre inversión y tensión comercial

El contexto geopolítico es determinante. Mientras China busca expandir su capacidad manufacturera en mercados estratégicos, México enfrenta presiones comerciales derivadas de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump.

Estados Unidos ha restringido efectivamente la venta de vehículos de marcas chinas en su mercado y ha señalado a México como posible “puerta trasera” para productos chinos. La Casa Blanca argumenta preocupaciones de seguridad nacional y económica, señalando la “sobrecapacidad subsidiada” de la industria china.

Al mismo tiempo, México impuso el año pasado aranceles de hasta 50% a vehículos y otros bienes chinos, medida interpretada como un gesto hacia Washington. Sin embargo, esos mismos aranceles incentivan a los fabricantes chinos a producir localmente para evitar el costo de importación.

De acuerdo con fuentes gubernamentales de Reuters, funcionarios de la Secretaría de Economía han instado discretamente a autoridades estatales a retrasar los anuncios de grandes inversiones chinas hasta concluir las negociaciones del T-MEC.

La industria automotriz mexicana depende en gran medida del mercado estadounidense. En 2024, clientes en Estados Unidos adquirieron 2.8 millones de los 4 millones de vehículos de pasajeros producidos en México, según datos de la AMIA.

Desde marzo de 2025, cuando se impuso un arancel del 25% a vehículos fabricados en México, las exportaciones hacia EE.UU. han resentido el impacto. En 2025 cayeron casi 3%, y el presidente de la AMIA, Rogelio Garza, anticipa una caída más pronunciada si los aranceles continúan.

México perdió alrededor de 60,000 empleos en la industria automotriz el año pasado, según cifras oficiales.

La planta Nissan–Mercedes en Aguascalientes cerrará tras la decisión de Mercedes-Benz de trasladar la producción del modelo GLB a Hungría y de Nissan de cancelar los modelos Infiniti QX50 y QX55 como parte de su reestructura global. Dichos modelos ya dejaron de producirse, y el GLB terminará su producción para el mes de mayo de 2026.

Planta COMPAS en Aguascalientes. Fuente: Nissan Mexicana.

COMPAS: Una planta moderna y estratégica

La planta COMPAS, inaugurada en 2017, tiene capacidad instalada para producir 230,000 vehículos al año, cuenta con infraestructura productiva y logística consolidada, además de una base de trabajadores y proveedores regionales calificados.

Para BYD y Geely, México representa un mercado estratégico no solo por su tamaño —con aproximadamente 1.5 millones de ventas anuales— sino como plataforma hacia América Latina. Las marcas chinas han incrementado su participación en el mercado mexicano de cero en 2020 a cerca del 10% el año pasado, según estimaciones de AutoForecast Solutions.

BYD y Geely vendieron más de 4 millones de vehículos cada una el año pasado, volumen comparable al de Ford. Las ventas de BYD se han multiplicado por diez desde 2020, mientras que las de Geely (dueña de Volvo) se han duplicado.

China busca manufactura fuera de su territorio

Las empresas chinas deben obtener aprobación de Pekín para invertir en fábricas en el extranjero. Según una fuente citada por Reuters, el Ministerio de Comercio de China está al tanto del interés y no ha presentado objeciones.

México podría beneficiarse de la inversión, señala el consultor Víctor González, quien ha asesorado a varios estados en atracción de capital chino:

“Dejando la política de lado, no hay un solo estado en México que no estuviera dispuesto e incluso apoyara que los fabricantes chinos invirtieran, produjeran y contrataran localmente”.

Sin embargo, considerando que el cese oficial de operaciones de COMPAS está programado para el mes de mayo, y la revisión del T-MEC para junio, es posible que un anuncio oficial sobre adquisición de las instalaciones de la planta pudiera darse, por muy temprano, hacia finales del 2026.

El desenlace de esta posible adquisición no solo definirá el futuro de la planta de Aguascalientes, sino que podría marcar un nuevo capítulo en la configuración de la cadena de suministro automotriz en Norteamérica, justo en la antesala de una revisión clave del T-MEC.

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