Ciudad de México, 15 de octubre de 2026.- Volkswagen busca fortalecer su presencia en el segmento de las SUV de mayor tamaño y precio en México con la segunda generación de Teramont, modelo que ocupará el nivel más alto de su portafolio nacional. La versión 2027 incorpora cambios de diseño, una actualización mecánica y mayores capacidades tecnológicas, en un mercado donde alrededor de cuatro de cada 10 vehículos vendidos corresponden a este tipo de carrocería.
La automotriz alemana define a Teramont como un vehículo que combina características de gama alta con una estrategia orientada al volumen de ventas.
“Estamos siguiendo lo que dicen los mercados, y eso se está siguiendo a nivel global… Suena un poco raro, pero es un vehículo premium de volumen”, expuso Carlos Henry, director general de Volkswagen México.
Con esta propuesta, la compañía busca atender a consumidores que priorizan el espacio interior, la versatilidad y el equipamiento, además de ampliar su participación en una de las categorías más competidas de la industria automotriz.
Teramont llegó por primera vez al mercado mexicano en 2018. Durante julio de ese año, su primer mes de comercialización, Volkswagen vendió 40 unidades. La segunda generación mantiene el enfoque en las familias que requieren mayor amplitud y flexibilidad de uso, pero incorpora modificaciones en su plataforma, motorización y sistemas de asistencia a la conducción.

Plataforma y tecnología concentran las actualizaciones
Uno de los principales cambios de Teramont 2027 es su integración a la plataforma MQB EVO, con la que Volkswagen busca mejorar la eficiencia, la aerodinámica y las capacidades de seguridad del vehículo.
“El auto tiene más aerodinámica y también más eficiencia, pero algo muy importante es que el auto también permite integrar más asistentes de manejo y por tanto es más seguro. Junto con la nueva plataforma también estamos integrando más tecnología, la tecnología más avanzada en motores de Volkswagen”, señaló Claudia Martínez, directora de producto de Volkswagen de México.
En el apartado mecánico, el modelo incorpora un motor 2.0 litros TSI con 282 caballos de fuerza, 13 más que la generación anterior. La versión más equipada cuenta con una transmisión Tiptronic de ocho velocidades.
El equipamiento de seguridad contempla sistema de colisión frontal con freno de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo, detector de cansancio, freno multicolisión y monitoreo de punto ciego con alerta de tráfico trasero. También incluye cámara de visión trasera y un sistema de visión de 360 grados.
En el interior destaca una pantalla táctil de 15 pulgadas. Los cambios exteriores comprenden una fascia delantera rediseñada, parrilla con iluminación LED de doble línea y logotipo iluminado. En la parte posterior, el modelo incorpora una defensa de apariencia más robusta y nuevas luces LED, mientras que los rines de 21 pulgadas presentan un diseño actualizado.
La gama estará conformada por tres versiones. Los precios comienzan en 929,990 pesos para la Trendline, la opción de entrada, y alcanzan 1 millón 183,990 pesos para la R-Line, la más equipada.

Un modelo importado dentro de la estrategia comercial
La renovación también refleja la estructura de abastecimiento de Volkswagen en México. Al igual que su antecesora, la nueva Teramont se fabrica en Estados Unidos, país que aporta una proporción menor de los vehículos que la marca comercializa en el mercado nacional.
De acuerdo con cifras proporcionadas por la compañía, India representa 26% de los vehículos comercializados en México y Brasil aporta 24%. La producción nacional concentra 41%, mientras que Alemania contribuye con 4%, Estados Unidos con 3% y Polonia y Argentina con 1% cada uno.
En lo que va del año, Volkswagen ha comercializado 100,329 vehículos en México, un incremento de 2.4%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La presentación de Teramont forma parte de la renovación de la oferta de SUV de la compañía, que en agosto incorporó Taigun, un modelo subcompacto. Con la nueva generación de Teramont, Volkswagen busca cubrir el extremo superior de su gama y responder a la demanda de vehículos con mayores dimensiones y equipamiento.
La estrategia combina la actualización tecnológica del producto con una propuesta comercial dirigida a un segmento de mayor precio, dentro de un mercado mexicano en el que las SUV mantienen una participación relevante.
