Ciudad de México / Detroit, 10 de marzo de 2026.- El grupo automotriz Stellantis está adoptando una estrategia poco común en la industria para acelerar su nueva generación de vehículos electrificados: incorporar tecnologías híbridas desarrolladas por proveedores externos, incluyendo sistemas vinculados a la cadena tecnológica de Toyota Motor Corporation.
De acuerdo con información publicada por CNBC, la compañía está utilizando componentes clave desarrollados por la empresa Blue Nexus —una empresa conjunta formada por Denso y Aisin— así como tecnologías híbridas del proveedor alemán Bosch para sus nuevos modelos de Jeep, incluídos algunos fabricados en México.
La estrategia refleja un cambio relevante en la transición energética de la industria: un giro desde la electrificación total hacia soluciones híbridas más rápidas de implementar y con menores costos de capital.

Cherokee híbrido: la nueva pieza clave para Jeep
El primer ejemplo de esta estrategia es el nuevo Jeep Cherokee híbrido, el primer SUV híbrido de la marca para el mercado norteamericano y el primer Jeep híbrido fabricado 100% en México, dentro del complejo localizado en Toluca. Este modelo utiliza una transmisión híbrida eléctrica continuamente variable de dos motores desarrollada por Blue Nexus, una tecnología derivada del sistema híbrido que popularizó Toyota.
El resultado es un vehículo con 37 millas por galón combinadas, convirtiéndose en el Jeep más eficiente en consumo de combustible jamás producido para el mercado de los Estados Unidos sin ser enchufable.
Richard Cox, vicepresidente senior de operaciones de marca de Jeep, señaló que el crecimiento de los híbridos es una de las tendencias más claras del mercado actual.
“Las tendencias de electrificación están relativamente planas. Las tendencias de híbridos están creciendo absolutamente”, afirmó el directivo.
Este lanzamiento llega en un momento crítico para Jeep, cuya participación en el mercado estadounidense ha disminuido en los últimos años.
Entre 2019 y 2025, las ventas de Jeep en Estados Unidos cayeron de 923,291 unidades a 593,401, mientras su participación de mercado pasó de 5.4% a 3.7%, según datos de Cox Automotive citados por CNBC. Stellantis busca revertir esta tendencia mediante una expansión acelerada de su portafolio electrificado.

Tecnología híbrida “off-the-shelf” para acelerar lanzamientos
Además del Cherokee híbrido, Stellantis planea introducir nuevas tecnologías EREV (Extended Range Electric Vehicles) en modelos de mayor tamaño como el Jeep Grand Wagoneer y la pickup Ram 1500.
En este caso, el sistema proviene de Bosch y funciona de forma distinta a un híbrido convencional: el vehículo se conduce principalmente como un eléctrico, pero cuando la batería se agota, el motor de combustión actúa como generador para alimentar los motores eléctricos.

La futura Ram 1500 híbrida de rango extendido promete hasta 690 millas de autonomía total, una de las cifras más altas del segmento.
Peter Tadros, presidente de soluciones de potencia de Bosch para Norteamérica, señaló que el interés de las armadoras por sistemas híbridos listos para integrar ha aumentado considerablemente.
“Definitivamente hay un interés muy grande en estos sistemas”, explicó. “Las ventas de híbridos han crecido consistentemente independientemente de las regulaciones o del contexto político”.
El giro de la industria: del entusiasmo EV a una estrategia híbrida
Durante la última década, los fabricantes invirtieron miles de millones de dólares en el desarrollo de vehículos eléctricos puros para cumplir con regulaciones ambientales y anticipar un crecimiento acelerado de la demanda. Sin embargo, el mercado ha evolucionado de forma más gradual de lo previsto.
Varias armadoras han anunciado recientemente fuertes ajustes financieros en sus programas de electrificación:
- Stellantis reveló 26 mil millones de dólares en cargos relacionados con sus planes EV.
- Ford Motor Company anticipó 19.5 mil millones de dólares en ajustes contables vinculados a su estrategia eléctrica.
- General Motors registró 7.6 mil millones de dólares en depreciaciones asociadas a cambios en su programa EV.