Ir al contenido
Powered by Ghost

Riesgos fiscales y deuda pública marcan el rumbo económico de México en 2026

México mostraría en 2026 una ligera recuperación económica, con crecimiento del PIB de 1.6%, inflación controlada y mejora en consumo e inversión. No obstante, el déficit fiscal y la deuda pública marcarán la agenda, junto con la revisión del T-MEC y la atracción de inversión.

Ciudad de México a 19 de enero de 2026.– En 2026, México enfrenta un escenario de ligera recuperación económica tras el estancamiento de 2025. Sin embargo, analistas de CIAL Dun & Bradstreet advierten que el déficit fiscal y el aumento de la deuda pública se consolidan como los principales condicionantes de la estabilidad del país. La revisión del T-MEC y la capacidad de atraer inversión serán factores clave, pero el panorama financiero marcará la agenda.

Finanzas públicas y deuda: el gran desafío

El déficit fiscal, que descendió a 4.3% del PIB en 2025, volvería a subir hasta 4.6% en 2026, mientras que la deuda pública alcanzaría 54.3% del PIB, el nivel más alto en casi una década. La combinación de bajo crecimiento y mayor endeudamiento limita el margen de maniobra del gobierno y representa el riesgo estructural más relevante para la economía mexicana.

México: ligera recuperación con condicionantes externos

La economía mexicana muestra signos de recuperación, aunque todavía frágiles. La inflación cerró 2025 en 3.69% y se espera que alcance 3.94% en 2026, dentro del rango objetivo de Banxico. Este comportamiento abre espacio para que el Banco Central continúe con su ciclo de recortes, llevando la tasa de referencia hasta 6.50% al cierre del año.

Las reservas internacionales se fortalecieron en 2025, alcanzando USD 252 mil millones, y podrían elevarse a USD 265 mil millones en 2026, reflejo de una liquidez sólida. El tipo de cambio se mantiene estable, con una cotización proyectada de 19.10 MXN/USD, mientras que el empleo registraría un crecimiento de 1.8%, acompañado por un aumento real de los salarios de 2.5%.

El consumo privado, que retrocedió en 2025, se recuperaría con un avance de 2.2%, apoyado por mejores condiciones de empleo, salarios y crédito. La inversión, tras una caída de -6.9% en 2025, tendría un repunte parcial de 3.8% en 2026, aunque su desempeño dependerá directamente de la revisión del T-MEC. Las exportaciones, favorecidas por un entorno arancelario menos restrictivo que el aplicado a otros países, crecerían 5.2%, moderando el ritmo observado en 2025.

En conjunto, el PIB mexicano podría crecer 1.6% en 2026, una tasa baja que refleja tanto la fragilidad interna como la dependencia de factores externos. La revisión del T-MEC y la capacidad de impulsar la inversión serán determinantes para consolidar un crecimiento más robusto en los próximos años.

Estados Unidos: moderación en crecimiento e inflación

El entorno externo también condiciona a México. El PIB estadounidense habría crecido 2.1% en 2025 y se prevé un avance de 1.9% en 2026. La inflación cerró en 2.6% y se espera que descienda a 2.3%, acercándose a la meta de la Reserva Federal. El desempleo se ubica en 4.6%, lo que podría motivar nuevos recortes de tasas, desde 3.75% al cierre de 2025 hasta 3.25% en 2026.

Balance y proyección

Aunque las expectativas económicas de México para 2026 muestran una ligera mejora respecto a 2025, es importante mantener en el radar que el déficit fiscal y el aumento de la deuda pública serán los factores que definan la estabilidad del país. La revisión del T-MEC y la inversión ofrecen oportunidades de recuperación, pero el rumbo económico estará marcado por la capacidad de enfrentar los riesgos financieros.

Comentarios

Más reciente