Ciudad de México, octubre de 2026. El 16.º Congreso Conjunto de Asociaciones de Energía, celebrado el 7 de octubre en la Ciudad de México, reunió a líderes de las principales asociaciones del Sector Energético, académicos y actores de gobierno en un diálogo sobre la seguridad energética del país y los temas de coyuntura —entre ellos la dependencia del gas natural importado, el financiamiento de nueva infraestructura y la demanda de centros de datos y parques industriales—, con una agenda que abarcó el trinomio gas natural, electricidad y Transición Energética, así como el upstream y el mercado de petrolíferos.
Francisco Salazar, director de este foro, comentó que el mensaje sectorial es reafirmar el compromiso de articular la seguridad y la Transición Energética con visión de futuro, así como consolidar un sistema seguro, confiable y competitivo capaz de acompañar el crecimiento industrial del país.
Bajo el lema «Claves para la inversión complementaria para la transición y seguridad energética», a lo largo del Congreso se discutieron temas como la Transición Energética, las oportunidades de inversión en el sector eléctrico y en hidrocarburos, la exploración y producción con participación privada, la logística y el abasto de petrolíferos, las buenas prácticas de la cadena de valor del gas natural, la implementación de proyectos renovables, los avances y nuevas perspectivas de la justicia energética, y el financiamiento de los proyectos de infraestructura con participación del sector privado.
En esta ruta, la convergencia entre el sector público y la inversión privada es clave para alinear infraestructura estratégica, impulsar los Polos de Desarrollo y detonar proyectos de largo plazo que transformen el potencial energético de México en bienestar, innovación y desarrollo para todas sus regiones.
El Sector Energético mexicano se encuentra en un punto decisivo, y en el marco del Congreso el mensaje de la industria fue claro: el futuro del desarrollo nacional no depende de esfuerzos aislados, sino de la capacidad colectiva para alinear proyectos estratégicos con una visión de largo plazo, sumando voluntades, articulando inversiones y complementando las capacidades de todos los actores del ecosistema.
México cuenta hoy con un mapa de navegación concreto en materia de infraestructura que traza oportunidades concretas para la inversión. La implementación del Plan México, la consolidación de sus Polos de Desarrollo y la operación de los centros de datos imponen una demanda creciente de insumos energéticos continuos y eficientes en regiones estratégicas.
Simultáneamente, la certidumbre logística se apuntala con la ampliación de gasoductos de CFE y Cenagas, que de acuerdo con la SENER suma más de 140 mil millones de pesos de inversión hacia 2030, fortaleciendo la seguridad y la competitividad industrial del país. En el sector eléctrico, la SENER prevé incorporar alrededor de 32 gigawatts (GW) de nueva capacidad de generación hacia 2030, con una inversión de 794 mil millones de pesos, de los cuales cerca de 652 mil millones corresponden a proyectos privados y mixtos; a ello se suman más de 230 mil millones de pesos en transmisión y distribución (161 mil en transmisión y 72 mil en distribución) para interconectar esa nueva capacidad y llevarla a los centros de consumo.
Por otro lado, es indispensable precisar qué se entiende por Transición Energética: migrar hacia una economía descarbonizada implica mucho más que sumar nuevas fuentes limpias a la matriz de generación, ya que exige construir la resiliencia estructural que permita sostener un sistema eléctrico y gasífero seguro, confiable, eficiente y sostenible, en el que los hidrocarburos y los petrolíferos seguirán siendo pilares del abasto nacional.
En esta etapa de definición, la inversión privada es un complemento natural de la inversión pública, pues permite potenciar y multiplicar la infraestructura pública, catalizar la innovación tecnológica e introducir mejores prácticas operativas, de modo que México garantice que su Sector Energético se convierta en el verdadero motor del desarrollo regional e industrial de las próximas décadas.