Ciudad de México, 2 de junio de 2026.- A un mes de que concluya la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los gobiernos de México y Canadá formalizaron su respaldo a la extensión del acuerdo comercial por 16 años adicionales, una postura que busca preservar la certidumbre para inversionistas, fortalecer la integración productiva de América del Norte y mantener la estabilidad de las cadenas regionales de suministro.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, envió el pasado 1 de junio una carta al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, así como al ministro canadiense Dominic LeBlanc, en la que expone la posición oficial de México de mantener vigente el acuerdo más allá del periodo originalmente previsto. Horas después, el gobierno canadiense hizo lo propio mediante una comunicación enviada por LeBlanc a Washington y a la administración mexicana.
En el documento, México argumenta que la continuidad del tratado es fundamental para brindar certeza jurídica y estabilidad económica en una región que enfrenta crecientes desafíos comerciales y geopolíticos.
“A casi seis años de la entrada en vigor del T-MEC, México reafirma su compromiso con la prosperidad compartida de América del Norte. Sin embargo, continuar este crecimiento económico sólo se dará dando certidumbre a los inversionistas que buscan nuestra fortaleza de mercado”, señala la comunicación firmada por Ebrard.
La posición mexicana se sustenta en un amplio proceso de consultas públicas realizado entre septiembre y noviembre de 2025, que incluyó 30 foros sectoriales y 32 encuentros estatales con empresas, organismos empresariales, sindicatos y cámaras industriales. De acuerdo con la Secretaría de Economía, los participantes coincidieron en respaldar la permanencia del tratado y destacaron su papel como uno de los principales motores para la atracción de inversiones y el fortalecimiento de la competitividad regional.
La revisión del T-MEC está programada para concluir el próximo 1 de julio de 2026, conforme a lo establecido en el Artículo 34.7 del propio acuerdo. Marcelo Ebrard ha insistido en que el proceso en curso corresponde a una revisión prevista por el tratado y no a una renegociación integral.
“En primer lugar, queremos que se mantenga el tratado. Ese es nuestro primer objetivo estratégico”, afirmó el funcionario al presentar las conclusiones de las consultas realizadas con los sectores productivos del país.
Además de preservar el acuerdo, México buscará fortalecer algunos de sus mecanismos institucionales, particularmente el sistema de solución de controversias. El objetivo, explicó Ebrard, es reducir la incertidumbre que generan medidas unilaterales que impactan a diversas industrias de la región, especialmente en materia arancelaria.
“Queremos que el sistema de solución de controversias siga funcionando y se fortalezca para que no tengamos decisiones intempestivas que afectan a diferentes industrias”, señaló.
La propuesta mexicana también contempla reforzar la aplicación recíproca de los compromisos laborales y ambientales, así como el cumplimiento de las cartas paralelas asociadas al acuerdo, especialmente en sectores sensibles como el acero.
Otro de los puntos expuestos por México durante las consultas fue la necesidad de eliminar los aranceles aplicados bajo la Sección 232 al acero y aluminio, además de otras medidas no arancelarias que, a juicio de diversos sectores productivos, limitan el potencial de integración regional.
Por su parte, Canadá coincidió en la conveniencia de extender el acuerdo. En su carta, el ministro Dominic LeBlanc afirmó que el T-MEC ha resultado altamente beneficioso para los tres países y para la economía norteamericana integrada.
La postura de ambos gobiernos surge en un contexto donde persisten cuestionamientos sobre el futuro del acuerdo, particularmente ante las señales emitidas por sectores de la administración estadounidense respecto a revisiones más frecuentes. Sin embargo, especialistas consideran poco probable una ruptura del mecanismo comercial.
Bob Brewer, socio de Braumiller Law Group, calificó como inviable desde una perspectiva económica la salida de Estados Unidos del acuerdo, al considerar que el T-MEC se ha consolidado como una de las plataformas comerciales más relevantes para la competitividad de la región.
En paralelo, representantes de los sectores aduanales de México, Estados Unidos y Canadá refrendaron recientemente su respaldo al tratado durante la North American Customs Brokers Alliance Meeting. Durante el encuentro, líderes empresariales y autoridades coincidieron en que la competitividad regional depende de reglas claras, cooperación institucional y confianza mutua.
Hasta el momento, Washington no ha emitido una respuesta formal a las cartas enviadas por México y Canadá. No obstante, ambos países han dejado clara su posición: mantener vigente el T-MEC y extenderlo por 16 años más como base para la estabilidad económica, la atracción de inversiones y el fortalecimiento de la integración productiva de América del Norte.