Ciudad de México, 16 de enero de 2025.-Las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ya están en marcha y se prevé que concluyan el próximo 1 de julio, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. El funcionario señaló que los trabajos comenzaron tras el cierre de las consultas internas que los tres países realizaron a finales de 2025 sobre el futuro del acuerdo comercial.
De acuerdo con Ebrard, su equipo lleva varios meses en conversaciones con sus contrapartes de Estados Unidos y Canadá, con el objetivo central de preservar el tratado en su forma actual y realizar únicamente ajustes puntuales, principalmente en el sistema de solución de controversias. La intención, dijo, es fortalecer ese mecanismo para evitar decisiones intempestivas que puedan afectar a distintos sectores productivos.
“El primer objetivo estratégico es que se mantenga el tratado”, subrayó el secretario de Economía durante su participación en la conferencia matutina desde Palacio Nacional.
Añadió que México busca que el sistema de solución de controversias continúe funcionando y se refuerce, además de avanzar en principios de reciprocidad o paridad en temas laborales y en otras áreas contempladas en el acuerdo, así como en el cumplimiento de las cartas paralelas del T-MEC.
Ebrard detalló que a finales de enero la Secretaría de Economía presentará a la presidenta Claudia Sheinbaum y al Senado de la República un documento con las conclusiones de las consultas internas realizadas el año pasado con diversos sectores de la economía mexicana. Ese documento servirá como base para las negociaciones técnicas entre los equipos de los tres países, las cuales se desarrollarán durante los próximos meses hasta alcanzar una conclusión en el verano.
Según el funcionario, existe un consenso amplio sobre la importancia de mantener el T-MEC como una herramienta clave para consolidar a América del Norte como una región económica estratégica a nivel global. Destacó que la integración productiva entre los tres países es ya muy profunda y difícil de revertir, lo que refuerza la necesidad de preservar el acuerdo.
“Nadie plantea que se modifique sustancialmente el tratado. Hay un consenso, diría yo, en México, en favor de que el tratado se mantenga”, afirmó Ebrard.
Para México, añadió, la conservación del T-MEC no solo es estratégica, sino indispensable, por lo que se buscará mantener una relación de reciprocidad con Washington y Ottawa que beneficie a las tres economías.
El secretario de Economía también defendió el desempeño del acuerdo desde su entrada en vigor. Señaló que los datos de crecimiento del comercio y la generación de empleo entre los países socios serán uno de los ejes del documento que se presentará a finales de enero. En ese contexto, resaltó la relevancia comercial de México para Estados Unidos, al indicar que México es actualmente su principal cliente, por encima de Canadá, y que compra más productos estadounidenses que China, Japón y Alemania juntos.
En materia de aranceles, Ebrard explicó que existen disposiciones legales en Estados Unidos que no pueden modificarse dentro del tratado. Sin embargo, enfatizó que el sistema de solución de controversias previsto en el T-MEC contribuye a reducir la incertidumbre en este rubro, lo que refuerza la importancia de conservar el acuerdo.
El proceso de revisión ocurre en un contexto político complejo. Esta semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó al T-MEC como “irrelevante” durante una visita a una planta automotriz en Michigan, donde afirmó que no necesita a México ni a Canadá para el desarrollo de la industria automotriz estadounidense. Estas declaraciones han sido interpretadas como una estrategia de presión en el marco de las negociaciones.
En contraste, la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, defendió la permanencia del acuerdo al señalar que para la industria automotriz de su estado es indispensable la conservación del T-MEC. Reconoció que el tratado no es perfecto, pero sostuvo que la negociación con los socios es necesaria para mejorarlo y mantener la competitividad regional.
Para México, las consultas con los sectores productivos arrojaron propuestas diferenciadas por industria, orientadas a revisar y mejorar el tratado sin alterar su esencia. De acuerdo con Ebrard, el resultado general de ese ejercicio confirma que existe un respaldo mayoritario a la continuidad del T-MEC como pilar del comercio y la integración económica de América del Norte.
Con información de Infobae y El Financiero