Ciudad de México, 15 de mayo de 2026.- Mazda confirmó el desarrollo de una nueva generación de la CX-3, un modelo que se mantiene vigente en mercados como México pese a su antigüedad y que ahora apunta a reforzar la presencia de la marca en el segmento de los SUV compactos, uno de los de mayor volumen a nivel global.
La información fue dada a conocer durante la más reciente presentación de resultados financieros de la compañía, donde la automotriz japonesa señaló que la nueva CX-3 comenzará a fabricarse el próximo año en la planta de Tailandia. La firma también indicó que este modelo será clave para fortalecer su posición en la categoría de SUV compactos.
La Mazda CX-3 llegó al mercado mexicano a mediados de 2015 y actualmente se mantiene como uno de los vehículos con mayor permanencia dentro del portafolio de la marca. En 2022, la producción para el mercado nacional fue trasladada a la planta de Salamanca, Guanajuato, donde continúa ensamblándose junto con el Mazda2, modelo con el que comparte plataforma y diversos componentes.
Aunque en distintos momentos se especuló sobre el fin de su producción, Mazda confirmó que la CX-3 tendrá una segunda generación que será presentada el próximo año como modelo 2028, sustituyendo al vehículo original revelado durante el Salón de Los Ángeles 2014.
Durante varios años, la CX-3 fue uno de los modelos más vendidos de Mazda a nivel global. Sin embargo, la llegada de la CX-30 a inicios de la década redujo parte de su protagonismo, situación que derivó en su salida del mercado estadounidense en 2021. A pesar de ello, en países como México y diversas regiones de Asia-Pacífico, incluyendo Australia, el modelo mantiene niveles sólidos de demanda y popularidad.
Mazda señaló que la nueva CX-3 estará enfocada principalmente en los mercados de Asia-Pacífico, aunque su permanencia en México y la producción local refuerzan la relevancia que el modelo sigue teniendo para la marca en la región.
Hasta el momento no se han revelado detalles técnicos específicos sobre la segunda generación, aunque la compañía adelantó que contará con trenes motrices electrificados. Entre las alternativas contempladas se encuentran sistemas mild-hybrid y posibles versiones híbridas, dependiendo de las necesidades de cada mercado. Mazda también dejó claro que no se contemplan variantes completamente eléctricas para este modelo.
Uno de los puntos que todavía permanece bajo análisis es la posible incorporación de una nueva plataforma, especialmente ante la necesidad de integrar sistemas híbridos que requieren espacio adicional para baterías y nuevos arneses eléctricos.
Dentro del documento financiero presentado por la automotriz también se hace referencia a una nueva SUV de entrada para la gama Mazda, lo que refuerza las versiones sobre la llegada de una nueva generación de la CX-3, casi 14 años después del lanzamiento del modelo original.
Con información de Autocosmos