León, Guanajuato, 9 de enero de 2025.- El sector logístico en México se encamina hacia 2026 en un entorno de complejidad. A los retos estructurales se suman cambios regulatorios, presiones comerciales persistentes y una reconfiguración acelerada de las cadenas de suministro impulsada por el nearshoring y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Para la industria automotriz, el desafío ya no es solo adaptarse, sino hacerlo con rapidez y visión de largo plazo, en un contexto donde la logística se consolida como un factor estratégico para la competitividad industrial, particularmente en la cadena de proveeduría.
Reformas, aranceles y efectos en la cadena automotriz
Uno de los principales detonadores del cambio será la reforma aduanera que comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2026. Esta contempla procesos de fiscalización más estrictos, una mayor digitalización apoyada en inteligencia artificial, esquemas de videovigilancia y la creación de un Consejo Aduanero orientado a la transparencia. Aunque el objetivo es mejorar el control y la eficiencia operativa, para las empresas implica ajustes relevantes en tiempos de despacho, cumplimiento normativo y costos logísticos.
Este nuevo marco regulatorio coincide con la revisión del T-MEC en un momento particularmente sensible para la relación comercial con Estados Unidos. Los aranceles al acero, aluminio, automóviles y camiones pesados continúan operando como frentes de presión para la industria. De acuerdo con datos de Banco de México, el valor de las exportaciones mexicanas de acero hacia Estados Unidos cayó 12% entre enero y octubre de 2025 frente al mismo periodo de 2024, reflejando el impacto directo de estas medidas sobre las cadenas industriales y su logística.
En el sector automotriz, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado que el esquema vigente permite descuentos arancelarios en función del contenido regional: a mayor integración productiva entre México, Estados Unidos y Canadá, menor es la tasa efectiva. Sin embargo, este entorno sigue impactando la viabilidad de proyectos futuros, especialmente aquellos con alta dependencia logística transfronteriza y ciclos de producción just-in-time.

A ello se suma la decisión de México de aplicar tarifas de entre 5% y 50% a países con los que no tiene tratados de libre comercio, afectando directamente a Asia y, en particular, a China. Para la logística automotriz, este conjunto de medidas se traduce en mayores costos por unidad, desvío de rutas comerciales y cambios en la configuración de proveedores, lo que incrementa la complejidad operativa y obliga a replantear estrategias de abastecimiento.
El resultado es una operación logística más fragmentada, con nuevas escalas portuarias, redes de transporte distintas y patrones de movilidad alterados. Este escenario exige una planeación más precisa y una mayor dependencia de información en tiempo real para evitar cuellos de botella, especialmente en corredores industriales y cruces fronterizos con alta carga automotriz.
Nearshoring: inversión selectiva y presión sobre la infraestructura
La tendencia al nearshoring continuará en 2026, con inversiones estratégicas orientadas a fortalecer la proveeduría nacional en regiones clave como el norte del país, el Bajío y el centro de México. No obstante, la inversión automotriz muestra señales mixtas. El Reporte de Inversiones Automotrices 3T 2025, elaborado por Cluster Industrial Media y el Área de Inteligencia de Negocios de Cluster Industrial B2B, señala que el sector acumuló 953.91 millones de dólares en inversión, una contracción de 83.75% respecto al mismo trimestre de 2024.
Más allá del volumen, el análisis revela un cambio de perfil: menos proyectos, pero con mayor selectividad, enfocados en integración regional, contenido tecnológico y alineación con las nuevas reglas comerciales. Este ajuste no detiene el nearshoring, pero sí redefine su alcance y su impacto logístico.

Al mismo tiempo, la relocalización industrial ejerce una presión creciente sobre la capacidad de puertos, carreteras, almacenes y nodos intermodales, particularmente en zonas con alta concentración automotriz. Para el sector, se vuelve prioritario fortalecer la infraestructura, acelerar la digitalización de la cadena de suministro y asegurar talento especializado en análisis de datos, automatización y operación logística avanzada.
Este contexto ha llevado a las armadoras a operar con planeaciones más conservadoras, un mayor control de inventarios y una revisión constante de costos logísticos, en línea con un entorno de demanda más moderado y mayor escrutinio financiero.
Tecnología y talento: los tres frentes prioritarios
La industria automotriz coincide en que la respuesta a estos retos no puede ser aislada. La preparación debe ser colectiva, alineando esfuerzos entre autoridades, empresas y operadores logísticos. Anticiparse a disrupciones, fortalecer los procesos de cumplimiento regulatorio y acelerar la modernización operativa serán pasos indispensables para mantener la competitividad.
Entre las estrategias clave destacan la adopción de modelos de planeación colaborativa, el fortalecimiento de procesos de S&OP y el uso de simulaciones para evaluar escenarios múltiples. Las organizaciones con visibilidad end-to-end y toma de decisiones basada en datos estarán mejor posicionadas para absorber volatilidad y mantener la continuidad operativa.

El sector identifica frentes prioritarios hacia 2026: capacidad de infraestructura frente al aumento de la demanda, digitalización de la cadena de suministro para lograr visibilidad en tiempo real y disponibilidad de talento especializado en análisis de datos, automatización y operación logística digital.
En este contexto, la tecnología dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito mínimo. Se estima que para 2029 la mayoría de los fabricantes adopte Robots Móviles Autónomos (AMR), mientras que los cobots y los almacenes automáticos permitirán mejorar la productividad y el uso del espacio. En paralelo, la inteligencia artificial facilitará una mejor previsión de la demanda y la gestión de inventarios, con reducciones de entre 25% y 40% en excesos, aunque la falta de integración de sistemas sigue siendo un freno relevante.
Prepárate con Road 2 Logistics 2026
Para la industria automotriz, el mensaje es claro: la logística dejó de ser un área de soporte para convertirse en una capacidad estratégica. En un entorno donde la disrupción se medirá en segundos y no en días, las empresas que inviertan en infraestructura física y digital, integración de datos y coordinación operativa estarán mejor posicionadas para mantener su competitividad dentro de la cadena automotriz de Norteamérica.
Si deseas conocer más sobre soluciones logísticas en México, te invitamos a conocer Road 2 Logistics Automotive y su próxima edición que se celebrará el 3 y 4 de junio de 2026 en León, Guanajuato.
Fuentes: Cluster Industrial, Milenio, Expansión, García y Asociados, Colalog, Marklog, entre otras.


