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Logística automotriz en transformación: movimiento marítimo se ajusta mientras puertos mexicanos reciben inversiones

El movimiento marítimo de vehículos ligeros en México cayó 1.3% en 2025, reflejando ajustes en exportaciones y el comercio global. Sin embargo, inversiones portuarias por más de 296 mil MDP buscan fortalecer la infraestructura y preparar al sistema logístico para una nueva etapa de crecimiento.

León, Guanajuato, 5 de marzo de 2026.- El sistema portuario mexicano cerró 2025 con un balance complejo para la movilidad de vehículos ligeros. La combinación de un retroceso en las exportaciones y un entorno internacional menos dinámico se reflejó directamente en el transporte marítimo automotriz, un componente crítico para el comercio exterior del sector.

Aun así, el desempeño no fue uniforme. Mientras algunos nodos logísticos del Pacífico mostraron crecimiento relevante, otros puertos del Golfo registraron ajustes significativos. En paralelo, operadores logísticos y autoridades portuarias avanzan en proyectos de inversión que buscan fortalecer la infraestructura para los próximos años.


2025 y el arranque de 2026: ajustes logísticos y primeros signos de recuperación

Durante 2025, los puertos mexicanos movilizaron 2,262,289 unidades en tráfico de altura, lo que representó una disminución de -1.3% frente a las 2,291,894 unidades registradas en 2024. A nivel regional, el desempeño mostró contrastes claros. El litoral del Pacífico fue el principal motor del crecimiento. En conjunto, los puertos de esta región movilizaron 977,480 unidades durante el año, un incremento de +16.2% respecto a las 841,104 unidades registradas en 2024. Este avance estuvo impulsado principalmente por las importaciones, que crecieron de 603,164 a 784,838 unidades, mientras que las exportaciones disminuyeron.

En contraste, el litoral Golfo–Caribe registró un ajuste significativo. En esta región se movilizaron 1,284,809 unidades, una caída de -11.4% frente a las 1,450,790 unidades del año previo. El retroceso estuvo vinculado principalmente a la reducción en las exportaciones, que pasaron de 1,154,084 unidades a 987,006. Las importaciones, en cambio, se mantuvieron prácticamente estables.

Las primeras cifras de 2026, por su parte, apuntan a una recuperación en el movimiento de unidades por vía marítima, impulsada principalmente por el repunte de las exportaciones. En este escenario, la industria comienza a redefinir sus estrategias logísticas ante un entorno marcado por volatilidad regulatoria, ajustes comerciales y la próxima revisión del T-MEC.

Durante enero, el movimiento portuario de vehículos alcanzó 137,225 unidades, un crecimiento de +16.9% frente a las 117,404 unidades registradas en el mismo periodo de 2025. El Golfo–Caribe lidera esta recuperación con un crecimiento de +28.8%, al pasar de 54,346 a 70,020 unidades. El Pacífico, por su parte, creció +6.6%, con 67,205 unidades movilizadas frente a 63,058 del año previo, aunque con comportamientos divergentes entre puertos.

Las cifras del arranque de 2026 sugieren que la logística marítima automotriz comienza a mostrar señales de recuperación, especialmente en las rutas de exportación. Aún así, el entorno comercial global y los cambios regulatorios en Norteamérica seguirán siendo factores clave para determinar el comportamiento del sector en los próximos meses.


Inversiones en infraestructura y resultados de operadores logísticos

Más allá de los ajustes coyunturales, el sistema portuario mexicano se encuentra en un proceso de modernización que busca ampliar su capacidad logística y fortalecer su competitividad frente a otros nodos marítimos del continente. El Gobierno de México anunció en julio de 2025 un programa de inversiones portuarias que contempla 55,179 millones de pesos de recursos públicos y 241,051 millones de pesos de inversión privada, destinados a modernizar y expandir nueve puertos estratégicos del país durante los próximos años.

En el litoral del Pacífico, el proyecto más ambicioso se concentra en Manzanillo, el principal puerto comercial de México. Para este recinto se contempla una inversión pública de 20,500 millones de pesos, complementada con 92,184 millones de pesos de inversión privada, destinada a ampliar su capacidad operativa, mejorar la conectividad logística y fortalecer su posición como hub del comercio transpacífico.

También en el Pacífico, Lázaro Cárdenas contará con una inversión pública de 7,471 millones de pesos y recursos privados por 5,758 millones de pesos, enfocados en ampliar infraestructura portuaria, mejorar terminales y fortalecer su papel como uno de los nodos logísticos clave para el comercio con Asia.

En el norte del Pacífico, Ensenada recibirá 5,636 millones de pesos de inversión pública y 3,740 millones de pesos de inversión privada, dirigidos a modernizar su infraestructura portuaria y desarrollar nuevos espacios logísticos, particularmente en el área de El Sauzal.

Otros proyectos en el Pacífico incluyen el puerto de Acapulco, con 670 millones de pesos de inversión pública y 680 millones de pesos de capital privado, orientados principalmente a fortalecer su infraestructura portuaria.

En el Golfo de México, uno de los proyectos más relevantes corresponde al puerto de Veracruz, donde se destinarán 10,202 millones de pesos de inversión pública y 10,443 millones de pesos de inversión privada para ampliar instalaciones y reforzar su papel como plataforma logística para exportaciones hacia Europa, la costa este de Estados Unidos y Sudamérica.

En la región sureste, Progreso, en Yucatán, contará con 10,700 millones de pesos de inversión pública y 1,892 millones de pesos de inversión privada, con el objetivo de fortalecer su infraestructura y ampliar su capacidad para atender el crecimiento del comercio marítimo en la región.

A estos proyectos se suman desarrollos impulsados exclusivamente con capital privado en tres puertos adicionales.

El puerto de Guaymas, en Sonora, contempla inversiones por 40,690 millones de pesos, mientras que Topolobampo, en Sinaloa, proyecta 84,862 millones de pesos, uno de los proyectos portuarios privados más grandes anunciados recientemente en el país.

Por su parte, Altamira, en Tamaulipas, contará con 802 millones de pesos de inversión privada, enfocados en mejoras de infraestructura logística.

Estas inversiones reflejan una tendencia clara: el fortalecimiento de los nodos logísticos que conectan a México con Asia, Estados Unidos y Europa, en un momento en el que las cadenas globales de suministro continúan reorganizándose.


Cómo prepararse para 2026: resiliencia logística y nuevas estrategias

Durante el webinar “Panorama económico, industrial y logístico 2026: Oportunidades, resiliencia y tendencias clave”, realizado en el marco del 20 aniversario de Guanajuato Puerto Interior, Adriana Muñoz Arrieta, directora general en México de Matson Logistics, advirtió que el sector logístico enfrentará en 2026 un entorno particularmente desafiante, marcado por cambios regulatorios, ajustes aduanales y los efectos anticipados de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyas conversaciones formales comenzarán en julio.

Ante este escenario, la directiva subrayó la necesidad de que las empresas adopten estrategias logísticas más flexibles y con capacidad de adaptación frente a un entorno cambiante.

“La recomendación hoy es tener plan A, B, C y D; no sobreplanear, pero sí ser ágiles ante los cambios”, explicó.

Para Muñoz Arrieta, el primer paso para enfrentar esta volatilidad es procesar la información con objetividad y evitar decisiones reactivas que puedan incrementar los costos operativos sin una evaluación adecuada de su impacto real en la cadena de suministro.

En ese contexto, las empresas deberán fortalecer la planeación estratégica de su logística mediante tres líneas de acción prioritarias:

  • Diversificación de rutas logísticas, para reducir dependencias operativas y mitigar riesgos en corredores específicos.
  • Revisión de las cadenas de suministro, con el objetivo de eliminar ineficiencias estructurales y optimizar tiempos de operación.
  • Comunicación constante con socios logísticos, incluyendo agentes aduanales, operadores portuarios y proveedores de transporte, para anticipar cambios regulatorios y evitar interrupciones en la operación.

Para abordar estos desafíos y aprovechar las oportunidades del sector, Cluster Industrial desarrolló Road 2 Logistics Automotive 2026, un evento especializado en fortalecer la cadena de suministro automotriz en México. A través de paneles, talleres y encuentros B2B, el foro busca acercar a OEMs, empresas Tier 1 y proveedores logísticos para analizar tendencias, compartir estrategias y construir soluciones frente a los retos de la movilidad automotriz.

El evento se celebrará los días 3 y 4 de junio en el Hotel Hotsson de León, Guanajuato, como un espacio para impulsar la transformación logística nacional desde el sector automotriz.

Conoce más y regístrate para el evento: https://road2logistics.com/ 

Fuentes: Prensa del Gobierno de México, ASIPONA y Cluster Industrial B2B

Redacción e investigación: Martín García López, Creador de Contenidos de Cluster Industrial. 

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