Ciudad de México, 1 de abril de 2026.- A nueve años de iniciar operaciones en México, JAC México reporta una evolución sostenida en su capacidad industrial y volumen de ensamble, con una operación consolidada en Ciudad Sahagún, Hidalgo, donde actualmente supera las 30,000 unidades anuales producidas, frente a las cerca de 1,000 unidades con las que comenzó en 2017.
La marca, ensamblada y comercializada por Giant Motors Latinoamérica (GML), destaca que este crecimiento representa una multiplicación por 30 de su volumen de producción en menos de una década, en un entorno cada vez más competido dentro de la industria automotriz nacional, marcado por la entrada de más de 20 marcas chinas en el mercado mexicano.
Como parte de esta expansión, la planta de ensamble en Hidalgo cuenta con una capacidad instalada superior a las 60,000 unidades anuales y puede producir un vehículo cada cuatro minutos. El complejo industrial abarca una superficie de 150,000 metros cuadrados, distribuidos en áreas de ensamble, almacenes SKD/DKD, refacciones y una pista de pruebas, además de operar con ocho líneas de producción activas capaces de ensamblar hasta 17 modelos distintos.
El crecimiento de la operación también se refleja en la generación de empleo. Actualmente, JAC México cuenta con más de 1,000 colaboradores directos en su planta y supera los 4,000 empleos en toda su red a nivel nacional, lo que la posiciona como un actor relevante dentro de la manufactura automotriz en el país.
En términos estratégicos, la compañía ha enfocado su desarrollo en tres ejes principales: el enfoque en el cliente, una oferta de productos alineada a las necesidades del mercado y el fortalecimiento de su red de distribuidores. Este planteamiento busca asegurar estándares consistentes en la experiencia de compra y servicio postventa.
Isidoro Massri, director general de JAC México, subrayó que el objetivo de la empresa no es convertirse en la marca más grande del mercado, sino en la mejor valorada por los clientes. En ese sentido, indicó que el crecimiento de la compañía se basa en cumplir con sus promesas de servicio y garantizar una experiencia de atención consistente en cada punto de contacto, particularmente en su red de distribuidores.
En un contexto donde la competencia se ha intensificado, la marca ha buscado diferenciarse no sólo por su portafolio de productos, sino por su permanencia en el país, el desarrollo de procesos de servicio postventa y una operación con visión de largo plazo. De acuerdo con la compañía, su estrategia prioriza el control de la experiencia del cliente como un elemento central de su crecimiento.
A nueve años de su llegada, JAC México mantiene su apuesta por fortalecer su cobertura nacional bajo un criterio de crecimiento consistente. La empresa considera que su presencia en el país responde a una decisión tanto industrial como comercial, que implica responsabilidad y permanencia en el mercado.
Massri reiteró que México representa una inversión estratégica de largo plazo, donde cada vehículo ensamblado, empleo generado y distribuidor incorporado forma parte de una visión orientada a construir valor desde el país y para el mercado mexicano.
Con este aniversario, JAC México reafirma su intención de consolidar una operación industrial local con capacidad instalada relevante, al tiempo que fortalece su relación con los consumidores en un entorno competitivo y dinámico para la industria automotriz.