Automotive News informa que General Motors y su socio chino SAIC-GM-Wuling están en conversaciones avanzadas para fabricar vehículos en México, un giro estratégico que establecería la primera base de producción en Norteamérica respaldada por China para la automotriz. Este movimiento surge en un contexto de cambios en las políticas comerciales, especialmente después de que México elevó los aranceles a las importaciones chinas al 50% en enero.
“El nuevo proyecto en el mercado mexicano se espera que se convierta en un motor importante para impulsar el crecimiento futuro del negocio”, declaró Huang Yaosong, ejecutivo que encabeza la delegación de SAIC-GM-Wuling, en un comunicado del 18 de marzo. “Debemos hacer todo lo posible para garantizar una implementación fluida y efectiva del proyecto”. Es probable que los nuevos vehículos fabricados en México abastezcan tanto al mercado local como a Sudamérica.
La empresa conjunta ya envía alrededor de 130,000 vehículos Chevrolet ensamblados en China al año a México, incluyendo modelos como Aveo, Groove y la camioneta Tornado. Sin embargo, la producción local permitiría sortear la barrera arancelaria y aprovechar la infraestructura de manufactura existente de GM. La delegación china visitó recientemente la planta de Toluca y el centro de ingeniería de GM, donde sostuvo reuniones con directivos de GM México, incluido su presidente regional, Francisco Garza. Producir vehículos en la filial mexicana de GM representa un enfoque de bajo uso de capital, ya que evita la inversión necesaria para construir una planta completamente nueva.
Este reposicionamiento se alinea con la estrategia global de exportación de GM bajo el liderazgo de Steve Hill, quien fue nombrado en noviembre pasado como vicepresidente senior de exportaciones globales. General Motors ha señalado que Wuling realiza “una contribución importante a la rentabilidad de GM en el mercado internacional y tiene un gran potencial de crecimiento futuro”.
Expandir la presencia de Wuling fuera de China, aprovechando la base de manufactura global existente de GM, ofrece una vía clara de crecimiento y evita las fuertes inversiones que normalmente requiere una expansión internacional. Esta estrategia convierte efectivamente una alianza china en una palanca para ganar flexibilidad productiva en Norteamérica.
Con información de GM Authority