Ramos Arizpe, Coahuila, 2 de octubre de 2026. – General Motors (GM) inició un ajuste de personal en su complejo industrial de Ramos Arizpe, Coahuila, derivado del próximo cese de producción del Chevrolet Blazer con motor de combustión interna (ICE), cuya fabricación concluirá el 2 de octubre de 2026.
El proceso contempla la salida de cerca de 200 trabajadores de distintas áreas de la planta, entre ellos líderes de grupo, supervisores y personal técnico de producción. La compañía explicó que la medida responde a la necesidad de adecuar su fuerza laboral al plan de manufactura previsto para los siguientes años y a la reconfiguración de sus líneas de ensamble.
“Derivado de estos planes, estamos ajustando nuestra fuerza laboral en línea con el plan de manufactura a futuro”, señaló General Motors al informar sobre la reducción de su plantilla.
La empresa también indicó que los colaboradores desvinculados recibieron las liquidaciones correspondientes conforme a la Ley Federal del Trabajo, además de reconocer las contribuciones realizadas por el personal impactado por este cambio.
Con el término de la producción del Blazer de combustión interna, Ramos Arizpe concentrará parte de su operación en la manufactura de vehículos eléctricos, entre ellos el Chevrolet Equinox EV, Chevrolet Blazer EV y Cadillac OPTIQ.
De acuerdo con la compañía, el espacio que dejará disponible la línea destinada al modelo de combustión será utilizado para preparar el ensamble de la Chevrolet Groove, cuya producción está contemplada para comenzar en 2027.
El movimiento también abre oportunidades para la proveeduría regional. Alberto Piñones, consejero del Clúster de la Industria Automotriz de Coahuila (CIAC), señaló que General Motors se encuentra explorando nuevos proveedores locales para distintos componentes del powertrain de los vehículos que serán fabricados en Ramos Arizpe, entre ellos el Chevrolet Groove y el Chevrolet Aveo.
Según Piñones, una de las líneas de búsqueda está enfocada en sustituir piezas de origen chino, lo que podría representar una oportunidad para empresas de la región capaces de atender los requerimientos de la armadora.
En cuanto al comportamiento de la industria automotriz en Coahuila, el consejero del CIAC consideró que la actividad podría mantenerse estable durante el último trimestre del año, en línea con lo observado durante el primer semestre. Añadió que no esperan una disminución en los niveles de producción y que la expectativa es conservar los volúmenes durante 2027.
Piñones señaló además que, aunque la industria no ha registrado un crecimiento significativo durante este año, ha logrado mantener sus niveles de producción respecto al periodo anterior. Esto ha permitido que algunas plantas operen en promedio al 80 por ciento de su capacidad, frente al 85 por ciento registrado en otros años.
En un contexto donde las nuevas inversiones permanecen pausadas, explicó que las empresas están enfocándose en aprovechar de manera más eficiente la capacidad instalada e implementar estrategias para incrementar sus volúmenes de producción.