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Empresas de EE. UU.anuncian inversión de 500 MDD para infraestructura de carga eléctrica en el Bajío y centro de México

Las empresas Invisible Urban Charging Inc. y ATX Smart Mobility invertirán 500 millones de dólares para desplegar 38 cargadores y 140 autobuses eléctricos en el Bajío y el centro de México, con infraestructura prevista en Querétaro, CDMX, Estado de México y Puebla.

Ciudad de México, 6 de marzo de 2026.- Dos empresas estadounidenses anunciaron un plan de inversión por 500 millones de dólares para desarrollar infraestructura de carga para vehículos eléctricos en la región central de México, un proyecto que busca fortalecer la electrificación del transporte público y ampliar las condiciones para la adopción de movilidad eléctrica en el país.

La inversión será supervisada por Invisible Urban Charging Inc. (IUC) y ATX Smart Mobility, LLC, compañías que impulsarán el despliegue inicial de 38 estaciones de carga y 140 autobuses eléctricos en la región del Bajío durante los próximos meses.

El proyecto forma parte de una estrategia enfocada en el desarrollo de infraestructura para flotas comerciales, con la intención de crear un ecosistema que facilite posteriormente la transición de los usuarios particulares hacia los vehículos eléctricos.

La primera fase del proyecto tendrá como eje la región del Bajío, donde Querétaro será el centro del despliegue inicial de infraestructura y operación de los sistemas de transporte eléctrico.

Además del Bajío, el plan contempla la expansión hacia otras ciudades del centro del país, donde se ubicarán centros de carga para vehículos eléctricos. Entre las regiones consideradas se encuentran:

  • Ciudad de México
  • Estado de México
  • Puebla
  • Querétaro

Estas ubicaciones fueron seleccionadas por su alta densidad industrial y de transporte, factores que permiten acelerar el uso de infraestructura de carga y la electrificación de flotas.

El acuerdo incluye la participación de la firma inmobiliaria CBRE Group Inc., que será responsable de seleccionar las ubicaciones para los centros de carga, además de proporcionar servicios de instalación y mantenimiento.

En el esquema operativo del proyecto, IUC aportará el financiamiento para la instalación de los cargadores, así como la adquisición y mantenimiento del hardware. La empresa también proporcionará una plataforma de software para propietarios de los sitios y una aplicación para conductores, además de gestionar las operaciones del sistema.

Como parte del modelo de negocio, la compañía recibirá una cuota mensual fija por cada cargador utilizado por los clientes.

Por su parte, ATX Smart Mobility, con sede en Miami, aportará tecnología para optimizar rutas y consumo energético en los sistemas de transporte público, mediante una plataforma basada en inteligencia artificial.

De acuerdo con Jake Bezzant, cofundador y director ejecutivo de IUC, el mercado mexicano resulta particularmente atractivo debido al alto uso del transporte público, un segmento que comienza a electrificarse de forma acelerada.

El directivo explicó que la estrategia consiste en desarrollar primero la infraestructura para flotas comerciales, lo que permitirá generar las condiciones necesarias para que posteriormente los usuarios particulares adopten vehículos eléctricos con mayor facilidad.

Bezzant señaló que, al fortalecer la infraestructura en el segmento de flotas, se crea un entorno en el que los usuarios cotidianos cuentan con las condiciones necesarias para tomar la decisión de cambiar a vehículos eléctricos.

El proyecto también responde al déficit de infraestructura de carga existente en el país. De acuerdo con Eduardo Kuri, directivo de ATX Smart Mobility, actualmente en México existe una proporción aproximada de 280 vehículos por cada cargador, muy por encima del estándar considerado adecuado para una transición eficiente hacia la movilidad eléctrica.

Según el directivo, el nivel ideal para facilitar la adopción de vehículos eléctricos sería de 40 autos por cada cargador, lo que refleja el amplio margen de crecimiento para la infraestructura de carga en el país.

En este contexto, la inversión de 500 millones de dólares busca aprovechar el potencial de expansión del sector, no solo en México, sino también como parte del crecimiento de la movilidad eléctrica en América Latina y otros mercados internacionales.

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