Ciudad de México a 23 de marzo de 2026. - CIAL dun & bradstreet, presenta una nueva edición de su monitor económico CIAL Insights. En esta ocasión, el análisis de la semana se centra en una pregunta que es fundamental para comprender diversos aspectos relacionados con el desarrollo y futuro de nuestro país: ¿Por qué la economía mexicana no crece?
México multiplica su PIB, pero pierde peso global
En 1980, la economía mexicana valía USD 285 mil millones a valor de mercado siendo equivalente a 2.6% del PIB mundial (2.9% en 1981). El PIB se elevó hasta USD 1.84 billones en 2025, creciendo a una tasa de 1.9% real promedio anual, aunque perdió presencia, al pesar apenas 1.6% del PIB mundial. Esta proporción prácticamente no ha cambiado en la última década. En 2025, el PIB de México equivale a 6.4 veces su tamaño de 1980.
En 1980, el PIB de Corea del Sur valía USD 65 mil millones (0.6% del PIB mundial), misma que se elevó hasta USD 1.94 billones en 2025 (1.7% del PIB mundial), siendo ahora casi 30 veces su tamaño de 1980 y triplicando su peso a nivel mundial. Corea ha crecido alrededor de 4.7% real promedio anual durante 1981-2025, por encima del 3.2% del PIB global, del 1.9% de México y del 2.7% de Estados Unidos.

Estados Unidos y China marcan la pauta mundial
Estados Unidos sigue siendo la primera economía del mundo, con un PIB de USD 31 billones en 2025 y pesando 26.3% del PIB mundial. En 2025, su PIB valía 11 veces su valor de 1980, superando ampliamente al 6.4 veces de México.
El PIB de China de 2025 (USD 19 billones) vale casi 65 veces su valor de 1980, siendo una economía que creció 8.8% real promedio anual. Esto le ha permitido ganar presencia, desde 2.7% del PIB mundial en 1980 hasta 16.7% en 2025. Si el ritmo de China se mantiene como en los años recientes, en una década será la primera economía del mundo.
En los últimos 45 años (1981-2025), la economía de Estados Unidos enfrentó tres caídas: 1982, 2009 y 2020. En este periodo, México reportó nueve caídas, de las cuales en cinco casos las caídas fueron superiores al 1.0% y en cuatro menores que esta cifra. En los años recientes, Estados Unidos está creciendo más que México.

El elefante supera al tigre
Durante 1981-2025, el PIB de EE. UU. creció 2.7% promedio anual frente al 1.9% anual de México. Es una gran paradoja –o decepción- que un elefante (EE. UU.) corra más rápido que un tigre (México), cuando la lógica indicaría que debe ser al revés. El ritmo estadounidense es 42% superior al mexicano. En seis de los últimos ocho sexenios (hasta 2030), EE. UU. habrá crecido más que México. La estructura de la oferta y demanda en ambos países es similar (consumo, inversión y exportaciones netas), lo que significa que la productividad en ese país es muy superior a la mexicana. En ambos países, la inversión está alrededor de 22% del PIB.

México se rezaga frente a su vecino
La consecuencia natural de este crecimiento desigual es que México se rezaga. El PIB de México de 2025 equivalía a 6.0% del PIB norteamericano, muy distante de su mejor momento histórico: 11.3% en 1981. El rezago es más agudo en el PIB per cápita, que ahora es de 15.8% del PIB per cápita de EE. UU. frente a 37.1% vigente en 1981. El reto para México es muy grande.

Del milagro mexicano al estancamiento
Durante siete sexenios (1941-1982), la economía mexicana reportó un crecimiento de 6.2% promedio anual. Conocido como el “milagro mexicano” y que coincide con lo se denominó el periodo de desarrollo estabilizador. Éste se caracterizó, no solo por el buen crecimiento, sino también por la estabilidad de los precios, la generación de empleos, las mejoras en los salarios, el repunte de la inversión, entre otros.
Sin embargo, desde los años setenta se empezaron a ver desórdenes en algunos segmentos de la economía, como las finanzas públicas, la deuda externa, el tipo de cambio, entre otros. A principios de los setenta, el déficit fiscal era mínimo y se elevaría hasta 9.0% del PIB en 1981, mientras la deuda pública pasaba de 8.0% hasta 26% del PIB. El desorden se reflejó en la crisis económica de 1982: recesión, inflación, devaluación, déficit fiscal, deuda pública, déficit externo, entre otros.
Los siguientes siete sexenios (1983-2024) se caracterizaron por un bajo crecimiento, promediando apenas 1.8% anual durante este periodo y con desempeños muy variados entre los sexenios. Inclusive, en lo que va de este siglo (2001-2025), el PIB ha crecido apenas 1.4% promedio anual, un periodo que coincide con una aceptable estabilidad económica: inflación, tasas de interés, tipo de cambio, finanzas públicas, deuda, reservas internacionales, cuentas externas, entre otros.

La inversión, clave del crecimiento
¿Por qué antes México crecía muy bien y en las últimas décadas su ritmo es muy bajo?. La respuesta es definitiva y contundente: por la inversión. A principios de los años 40, la inversión representaba alrededor de 7.0% del PIB, misma que se elevó sistemáticamente hasta casi 27% del PIB en 1981, su máximo histórico.
En qué invirtió México: en infraestructura hidráulica, sistema eléctrico, expansión petrolera, industria pesada y siderúrgica, infraestructura de transporte, proyectos urbanos, entre otros. Se generaron grandes instituciones y la inversión pública fue fuerte. Durante ese periodo, el PIB creció 6.2% promedio anual. De 1982 en adelante, la inversión ha promediado casi 21% del PIB y es la razón por la cual el PIB creció solamente 1.8% anual. No es el consumo, ni el gasto público ni las exportaciones las que impulsarán el crecimiento, es la inversión. Cuando el PIB creció 6.2% anual (1941-1982) es porque la inversión creció 7.9% anual. Cuando el PIB creció 1.8% anual (1983-2025) es porque la inversión creció solo 1.7% anual.

Fuente e imágenes: CIAL dun & bradstreet.