Ciudad de México a 17 de marzo de 2026. - CIAL dun & bradstreet, compañía líder en soluciones y análisis avanzado de datos, presenta la información más relevante sobre las dinámicas económicas de México y la región, en una nueva edición de su monitor económico CIAL Insights.
La producción industrial mexicana se moderó en enero, con una caída de 0.1% anual, tras retrocesos de 0.6% en 2024 y 1.1% en 2025. La manufactura, que representa 63% del sector, retrocedió 1.7% anual, acumulando ocho meses consecutivos en negativo. El equipo de transporte, la rama más importante, cayó 7.6% anual, mientras que derivados del petróleo repuntaron 19.3%.
La inflación superó la barrera del 4% anual en febrero, con una tasa de 4.02% y una segunda quincena de 4.13%. La inflación no subyacente se elevó a 2.44%, impulsada por el agropecuario con 4.50%, mientras Banxico mantiene cautela ante posibles presiones derivadas del conflicto en Medio Oriente.
La encuesta Citi, elaborada por analistas del sector privado, estima que la tasa de fondeo cierre en 6.42%, con un rango entre 6.00% y 6.75%. El tipo de cambio se proyecta en 18.20 pesos por dólar al cierre de 2026, apenas 1.1% más que en 2025. En cuanto a expectativas inflacionarias, se prevé un cierre en 4.06%, lejos de la meta de 3.0%, y un crecimiento del PIB de 1.4%, con estimaciones que oscilan entre 0.6% y 1.8%.
En el mercado laboral, el empleo formal registrado en el IMSS alcanzó 22.69 millones de trabajadores en febrero, con 182,778 nuevos puestos, un incremento de 53.1% anual respecto al mismo mes de 2025. Sin embargo, el empleo manufacturero cayó 2.2% anual, mientras el comercio avanzó 3.9%, su mejor cifra desde noviembre de 2023.
En conjunto, los indicadores muestran un panorama complejo para la economía mexicana: la presión externa del conflicto en Medio Oriente eleva los precios energéticos y amenaza con mayor inflación, mientras la industria nacional sigue debilitada y el empleo enfrenta contrastes sectoriales. Aunque algunos segmentos como la construcción y el comercio aportan dinamismo, la falta de inversión y la volatilidad financiera limitan el crecimiento. El reto para México será fortalecer la productividad y la inversión, al tiempo que se mitigan los impactos externos, para consolidar un desarrollo más equilibrado y sostenible.